Esclerosis multiple. Diagnostico genetico
Autor: Juan Carlos Zuil Escobar | Publicado:  8/03/2008 | Rehabilitacion y Fisioterapia , Genetica , Neurologia | |
Esclerosis multiple. Diagnostico genetico.3

Esta relación entre el complejo mayor de histocompatibilidad (CMH) y la esclerosis múltiple se basa en varios estudios realizados durante los años 90 en poblaciones de Inglaterra (27), Estados Unidos (28), Canadá (29) y Finlandia (30), realizándose barridos genómicos, por medio de marcadores polimórficos. Además, hay que añadir la asociación entre la esclerosis múltiple y el alelo HLA-DR2 y su haplotipo DRB1*1501, el cual incrementa la posibilidad de padecer esclerosis múltiple en tres veces. Este alelo se encuentra en un 15-30% de la población del norte de Europa (31).

 

Existen varias investigaciones de los últimos años que avalan dicha  relación. Así, Godde et al (32) realizaron un estudio en 100 pacientes con esclerosis múltiple y 100 controles, en el cual, mediante barrido genómico encontraron la asociación del gen localizado en 6p21. Otros estudios también realizados con barrido genómico y marcadores de ADN, en grupos de entre 136 y 235 pacientes con controles, realizados en grupos poblacionales concretos muestran la misma relación. Así ocurre con estudios realizados en Cerdeña (33), Portugal (34), Escandinavia (35), Finlandia (36), Alemania (37) y Australia (38).

 

Sin embargo, otros estudios, presentan la posible influencia de otros genes. En este sentido, destaca el meta-análisis realizado por GAMES, en el cual presenta la influencia del locus 6p21, así como de otros dos, 17q21 y 22q13 (39). En el estudio presentado por Sawcer et al en 2005 (40), en el cual se utilizaron 5282 marcadores de calidad, previa selección sobre un total de 5858, en un total de 2692 individuos procedentes de 730 familias, procedentes de Australia, Escandinavia, Gran Bretaña y América del Norte. En el mismo, sólo se ha hallado una relación clara entre la esclerosis múltiple y el complejo mayor de histocompatibilidad (CMH), localizado, como ya se ha señalado, en 6p21, apareciendo evidencias posibles de la influencia de 17q23 y 5q33.

 

Llegados a este punto, hay que señalar que son muy diversos los estudios que muestran la posible relación de otros muchos genes. Sin embargo, no existe una clara constatación en la bibliografía de la aportación de estos genes en la aparición de la enfermedad. Como se ha señalado anteriormente, el estudio realizado por Sawcer et al en 2005, el cual es uno de los más completos llevados a cabo hasta la actualidad, presenta una relación posible, aunque no claramente constatada, de los locus 17q23 y 5q33.

 

Sobre la posible relación del gen localizado en 17q23 conviene señalar lo aportado por un par de estudios. Así, Brennan et al, presentaron en 2001 un estudio en el cual se mostraba la posible relación de este gen con la encefalomielitis autoinmune experimental, modelo animal comparable a la esclerosis múltiple (41). Además, Nelissen et al, en su estudio de 2000, presentaron un trabajo en el cual realizaron una búsqueda sobre posibles polimorfismos en los loci 17q21-24, encontrándose tres genes implicados: el gen de la mieloperoxidasa, PECAM1 y PRKAR1A. Después se realizó un estudio sobre la posible presencia de polimorfismos en estos genes en individuos con esclerosis múltiple de Suecia y Cerdeña, utilizándose un grupo control. Los resultados mostraron que no existía ninguna relación entre dichos polimorfismos y la presencia de esclerosis múltiple (42). Por tanto, se observa que no existe una evidencia clara en la literatura sobre la posible influencia del locus 17q21 y la esclerosis múltiple.

 

Respecto al locus 5q33, no se ha encontrado en la bibliografía ninguna referencia a su posible implicación. Además, existen otros estudios donde se habla de la posible participación de otros genes distintos a los anteriormente señalados. Así Coraddu et al hablan, en 2003, de la posible relación de los genes localizados en 2q36, 6p25, 7p12 y 16p12, además de constatar la participación de 6p21 anteriormente señalada. Cabe señalar que la población de estudio es de origen sardo, utilizándose 229 casos y 264 controles (33). De los genes anteriormente señalados, hay que indicar que sólo en  7p12 se ha encontrado otro estudio donde se hable de su posible influencia (43). Martins et al muestran un estudio publicado en 2003, realizado en 200 pacientes de la región de Oporto (Portugal), utilizando también 200 controles. En el mismo utilizan 3974 marcadores, encontrándose relación en los loci 6p21, 6q14 y 7q34 (34). Hensiek et al presentan un estudio sobre población en Gran Bretaña, en el cual, mediante 242 microsatélites, en 129 familias, muestran la relación de varias regiones: 10p, 11p, 19p, 20p, 1p, 6p, 14q, 17q y Xq (44).

 

También se encuentran estudios realizados en población del hemisferio sur, fundamentalmente en Australia, donde la gran mayoría de la población proviene de las migraciones de los siglos XIX y XX  procedentes de Europa, existiendo, por tanto, una población con una carga genética similar a la de los países europeos. Así, cabe señalar el realizado por Ban et al, en 2003, donde, utilizando 4346 microsatélites marcadores en 217 pacientes y 187 controles, encontrándose asociación en siete regiones (12q15, 16p13, 18p11, 19p13, 11q12, 11q23 y 14q21) (38). Ban et al, utilizando 397 marcadores microsatélites en 54 afectados por la patología muestran una asociación en cuatro regiones: 2p13, 4q26-28, 6q26 y Xp11, así como una posible asociación en otras 18: 1q43-44, 3q13-24, 4q24, 4q31-34, 5q11-13, 6q27, 7q33-35, 8p23-21, 9q21, 13q31-32, 16p13, 16p11, 16q23-24, 17p13, 18p11, 20p12-11, Xp21-11 y Xq23-28 (45).

 

Son muy numerosos los estudios realizados con población escandinava, ya que es una de las zonas con mayor prevalencia, destacando que, a pesar de ser grupos poblacionales similares, no se han encontrado tampoco relaciones claras en las distintas referencias bibliográficas. Así, Harbo et al presentan un estudio, en 2003, realizado sobre 200 pacientes con esclerosis múltiple y 200 controles, en el que, usando 6000 marcadores de ADN identifican ocho regiones genómicas que pueden tener una potencial relación con la enfermedad; se trata de 1p33, 3q13, 6p21, 6q14, 7p22, 9p21, 9q21 y Xq22 (35). Akesson et al muestran un estudio sobre 136 casos de Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia, donde, utilizando 399 marcadores encuentran 17 regiones con posible influencia. Estas regiones son: 1q11-24, 2q24-32, 3p26.3, 3q21.1, 4q12, 6p25.3, 6p21-22, 6q21, 9q34.3, 10p15, 10p12-13, 11p15.5, 12q21.3, 16p13.3, 17q25.3, 22q12-13 y Xp22.3 (43). Laaksonen et al trabajaron con 195 sujetos con esclerosis múltiple y 205 controles finlandeses, mediante microsatélites marcadores, encontrándose asociación de dos o más marcadores en cinco zonas: 1q43, 2p16, 4p14, 4q34 y 6p21 (36). Cabe señalar el estudio realizado por Giedraitis et al, los cuales utilizan 834 microsatélites en un grupo poblacional proveniente de un mismo pueblo de Suecia: 54 pacientes y 114 familiares sanos. Todas las familias presentan un antepasado común en el siglo XVII. Se encontró que las regiones 2q23-31, 6p24-21, 6q25-27, 14q24-32, 16p13-12 y 17q12-24 se encontraban como responsables de la transmisión de la enfermedad. Estos autores señalan la importancia del gen 14q24-32 (46).

 

Conclusiones

 

La esclerosis múltiple es una patología crónica inflamatoria del sistema nervioso central, cuya sintomatología es dependiente de las zonas lesionadas, en las cuales aparecen placas de esclerosis, debido al daño en la mielina y en el axón. Existen varias formas de presentación y de evolución, siendo más frecuente entre los 20 y 40 años, y en el sexo femenino. Se trata de una patología de etiología multifactorial, donde destaca la base genética sobre la que actúan ciertos factores ambientales, provocando una respuesta autoinmune.

 



Revista Electrónica de PortalesMedicos.com. ISSN 1886-8924

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