Querida Marisa, ni me ofendo ni me enojo por lo que puedas decir, ¡hasta ahí podíamos llegar! Sólo contesto a tu mensaje, pero créeme si te digo que no hay acritud alguna en la respuesta.
Te diré más, de sentirme ofendido mi reacción normal hubiera sido la de no contestarte, pues creo que mantener polémicas por el mero hecho de tener dos puntos de vista diferentes sobre una misma cuestión, no tiene sentido alguno.
No te preocupes, que yo no intento quitarte mérito alguno. Lo que digo es que tú puedes elegir entre parir o no y la naturaleza ha querido que otras personas no puedan a pesar de que les sobre valor y voluntad para ello. Eso es un hecho, no una valoración, así que más que mérito yo consindero que tienes un enorme privilegio. Ya ves, cada uno ve las cosas según el color del cristal a través del que mira.
Sobre la fibromialgia, hasta donde yo sé no existe una prueba que permita determinar con exactitud su existencia. Su diagnóstico suele ser en muchos casos por eliminación de cualquier otro posible, a lo que se suman ciertos "indicios" (simples síntomas alegados sin posible constatación objetiva), pero por poner un ejemplo, no hay un análisis de sangre o una prueba radiológica que indique indubitadamente la existencia de este "nuevo" mal. No obstante todo ello, te diré que en España ya se han dado casos de conceder la incapacidad laboral a personas con ese problema, luego desde el punto de vista médico está asumida su existencia a pesar de las dificultades para su diagnóstico, como en su día ocurriera con la depresión.
Recibe un cariñoso saludo,
Carlos.