Bueno, pues yo diría que se va aclarando algo el horizonte. En realiad, las extras sólo han disminuido un poco, pero debe haber mejorado el origen del problema, que no es otro que mi estado de ánimo, por lo que empiezo a verlo todo de otro color.
En fin, qué puedo decirte que no sepas ya... las extras son muy puñeteras, incómodas hasta límites insoportables, pero en realidad ellas siempre están ahí (al menos en mi caso) y lo que realmente cambia es mi actitud hacia ellas. Cuando mi gráfico de moral está en el punto más bajo, todo se hace insufrible, sin embargo, basta que llegue al lado opuesto del ciclo para que todo me resbale, incluso unas cuantas miles de extras.
Como ya he dicho en otras ocasiones, hasta el mejor escribiente hace un borrón, así que por desgracia no soy inmune a las "bajonas". En el fondo creo que soy un poco maniaco depresivo, aunque no lo note nadie más que yo, pero la procesión va por dentro.
Pero bueno, ya está bien de malos rollos, miremos "palante" y sonriamos al futuro, aunque esté aderezado con extras... ¿Quién dijo miedo?
Un besote,
Carlos.