Estilos de vida de pacientes obstetricas de alto riesgo hospitalizadas en un Hospital Publico Tipo IV
Autor: Lic. Zerlin Andreina  | Publicado:  26/10/2009 | Ginecologia y Obstetricia | |
Estilos de vida de pacientes obstetricas de alto riesgo hospitalizadas Hospital Publico Tipo IV.2

Evitar la mortalidad materna no necesariamente requiere la utilización de alta tecnología, sino del compromiso social a través de una cultura de salud, orientada a la promoción y educación para la salud, con apoyo de los medios masivos de comunicación, es decir, lograr que sea la propia mujer la mejor reconocedora de su propio riesgo reproductivo y obstétrico, para así lograr disminuir o erradicar los factores de alto riesgo durante el embarazo. 7

 

El embarazo de alto riesgo es aquel en el que la madre o el hijo están o estarán en riesgo (muerte o complicaciones) durante la gestación o en el periodo puerperal o neonatal. Las estimaciones de la incidencia de embarazo de alto riesgo varían mucho según los criterios que se utilicen para la definición y precisión con la que se recolecten los datos. Sin embargo según la mayoría de los estándares casi el 20% de los embarazos establecidos de Estados Unidos tiene cierto riesgo y cerca del 5% es de alto riesgo 8. Son múltiples las situaciones que hacen catalogar al obstetra un embarazo como de alto riesgo. La patología materna previa al embarazo, tal como H.T.A, D.M, coagulopatías, epilepsia, obesidad, bajo peso materno, alteraciones endocrinológicas, malformaciones uterinas, entre otros, sería un primer grupo. Un segundo grupo lo forman las gestantes con antecedentes obstétricos desfavorables, es decir, pacientes con embarazos anteriores con patología materna o fetal asociada, tal como crecimiento intrauterino retardado, preclampsia o eclampsia, colestásis intrahepática del embarazo, malformaciones fetales anteriores, parto prematuro, muerte fetal intraútero, entre otros y por último un tercer grupo lo forman las causas feto-placentarias, como embarazo múltiple, malformaciones fetales, retrasos del crecimiento, placenta previa, entre otros, por ello es fundamental el mantenimiento de estilos de vida favorables que promueven un buen estado de salud durante el proceso de gestación.

 

El estilo de vida saludable, también llamado hábito de vida o forma de vida, es el conjunto de patrones conductuales o hábitos que guardan una estrecha relación con la salud en un sentido amplio, es decir, con todo aquello que provee el bienestar y desarrollo del individuo a nivel bio-psico-social. Por su parte, por estilo de vida de riesgo se entiende el conjunto de patrones conductuales, incluyendo tanto conductas activas como pasivas, que suponen una amenaza para el bienestar físico y psíquico y que acarrean directamente consecuencias negativas para la salud o comprometen seriamente aspectos del desarrollo del individuo. 9, 10

 

El estilo de vida abarca los patrones de alimentación, el ejercicio o la actividad física y el manejo del estrés entre muchos otros. La buena alimentación materna es un aspecto determinante principal del crecimiento y el desarrollo fetal normal. Se recomienda por lo general que la mujer embarazada ingiera 36 a 38 cal/Kg/día 8. En este sentido la alimentación durante la gestación se basa en una nutrición lineal positiva que exista entre el aumento de peso materno y peso del recién nacido y el índice de masa corporal (IMC), que no es más que el calculo que relaciona el peso de la mujer embarazada con su estatura, durante los trimestres primeros y segundo, la mayor parte del peso ganado refleja el crecimiento materno, en tanto que el crecimiento fetal es más rápido en el último trimestre durante el cual el peso del feto casi se triplica. 11

 

Desglosado por nutrientes, una dieta equilibrada para una gestante debe repartirse del siguiente modo: Los hidratos de carbono (HHCC) deben ser el soporte básico de la dieta. En una dieta equilibrada para una gestante, los hidratos de carbono deben constituir el 55 – 60% de la ingesta, aproximadamente 6 – 7 g/Kg/día; las proteínas más que como aporte energético, las proteínas son necesarias como base estructural del feto en desarrollo, se recomienda un consumo mínimo de 1,2 g/Kg/día, preferiblemente proteínas de origen animal: leche, huevos, queso, carnes y pescados; las grasas 1,1 g/Kg/día, los aceites vegetales son los más recomendables, puesto que el feto necesita algunas ácidos grasos y grasas específicas. Los más importantes para el feto son el ácido linoleico y el ácido araquidónico; de todos, el más importante es el ácido fólico, necesario para el correcto desarrollo de las estructuras embrionarias nerviosas, su déficit puede causar malformaciones fetales del sistema nervioso central (SNC), se recomienda administrar suplementos de folatos para prevenirlos; en el caso del hierro, debemos administrar suplementos a gestantes que sufran déficit crónico, y de forma general a todas aquellas gestantes que al aproximarse el parto muestren una hemoglobina normal-baja en el hemograma, ya que tras el parto existe una rápida perdida. En cuanto a los minerales, el más necesario para las gestantes es el calcio. Se recomienda que beban un litro diario de leche o bien lo sustituyan por otros derivados lácteos12, 13, 14, 15.Así como la alimentación es fundamental para mantener un buen estado de salud lo es también la actividad física.

 

En los últimos decenios, un número cada vez mayor de mujeres en edad reproductiva practica ejercicio físico como parte de las actividades de la vida diaria. La mujer saludable normal puede continuar un régimen de ejercicio moderado durante todo el embarazo. Aunque no existen datos para indicar a las mujeres que deben disminuir la intensidad del ejercicio o la frecuencia cardiaca que se han fijado como objetivo, los cambios fisiológicos del embarazo pueden alterar el efecto de algunos ejercicios sobre el cuerpo o limitar la capacidad del cuerpo para efectuar ciertos tipos de ejercicios 11.

 

El trabajo físico en las embarazadas no suma resistencia o fuerza, sino que previene la flacidez. Para planificar actividad física pensada para embarazadas es importante tener en cuenta que éstas no deben fatigarse, cualquier aumento del ritmo cardíaco más allá de lo normal no es recomendable, la actividad física deberá hacerse de la manera más moderada posible, y dedicada a ejercitar más que nada la flexibilidad, la tonificación, y la elasticidad.

 

El ejercicio ideal para todas las embarazadas, es la caminata, esta asegura el movimiento de un gran número de músculos, se tonifican las piernas, pero también la espalda y el vientre, lo recomendable es caminar a diario por un período de una hora, a ritmo constante, no importa si es lento o rápido, eso estará determinado según la capacidad de la mujer previa al embarazo. La realización de actividad física durante el embarazo ayuda al momento del parto, y a una mejor recuperación del estado físico luego de este. 16

 

En el proceso de gestación son muchos los cambios a los que queda expuesto el cuerpo de la mujer y todos estos pueden generar un mayor estrés que a corto plazo produce cansancio, insomnio, ansiedad, falta o exceso de apetito y dolores de cabeza y de espalda, cuando el exceso de estrés se prolonga demasiado tiempo, puede provocar problemas de salud potencialmente serios, como una menor resistencia a las enfermedades infecciosas, alta presión arterial y enfermedades cardíacas. Las mujeres embarazadas que padecen altos niveles de estrés también pueden tener un riesgo mayor de problemas de salud inmediatamente después de nacer, incapacidades permanentes, como retraso mental y parálisis cerebral, e incluso la muerte.

 

Existe una serie de técnicas para reducir el estrés que pueden ser útiles durante el embarazo, entre ellas se encuentran las clases de yoga, la meditación y la imaginación guiada 17 .

 

Tanto para el manejo del estrés como para el mantenimiento de la salud integral, y por tanto del desarrollo de buenos estilos de vida, durante el embarazo, la enfermera juega un papel fundamental, siendo esta el profesional que ha adquirido competencia científica y técnica para dar cuidado a la familia y comunidad, mediante una firme actitud humanística, ética y de responsabilidad legal, adecuados conocimientos en las áreas biológica, psicosocial y humanística. 

 

Durante las pasantía como estudiante de enfermería en el Servicio Integrado De Embarazo, Medicina Y Patologías Relacionadas (S.I.E.M.P.R.E) de la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera,  Hospital Público tipo IV de la ciudad de Valencia, Estado Carabobo, se evidencio que la mayoría de mujeres ingresan a este servicio con problemas de obesidad, Diabetes Mellitus tipo 1 y tipo 2, H.T.A.D.E, síndrome de hellp, trombosis venosa, infecciones del tracto urinario, enfermedades de transmisión sexual, entre muchos otros problemas que, a la vez, traen consigo complicaciones para la madre y el feto durante su proceso de gestación, que llegan a poner en riesgo su estado de salud general y hasta la vida de ambos. Por la situación antes planteada surge la siguiente interrogante ¿cuáles serán los estilos de vida de las mujeres embarazadas que asisten al S.I.E.M.P.R.E de la ciudad hospitalaria Dr. Enrique Tejera de la ciudad de Valencia, Estado Carabobo?

 

Para darle respuesta a la anterior pregunta se estableció el objetivo de determinar los estilos de vida de las embarazadas en sus factores: alimentación, actividad física y el manejo del estrés, que asisten al S.I.E.M.P.R.E de la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera, de la ciudad de Valencia, Estado Carabobo, Venezuela.



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Revista de Medicina y Ciencias de la Salud, de periodicidad quincenal, dirigida a los profesionales de la Salud de habla hispana. ISSN 1886-8924