Clembuterol. Repercusiones en la salud humana por su uso veterinario
Autor: Dr. Guillermo Murillo-Godínez | Publicado:  28/05/2012 | Medicina Preventiva y Salud Publica , Endocrinologia y Nutricion , Articulos | |
Clembuterol. Repercusiones en la salud humana por su uso veterinario .1

Clembuterol. Repercusiones en la salud humana por su uso veterinario

Guillermo Murillo-Godínez. Medicina Interna.

Introducción:

El clembuterol (*) es un fármaco que se utiliza lícita e ilícitamente, tanto en la Medicina humana como en la veterinaria; puede tener repercusiones en la salud humana por la ingesta de productos cárnicos contaminados con el fármaco o por su consumo humano ilícito.

Sin embargo, la magnitud de los trastornos reportados van desde: «no es especialmente peligroso», «no implica riesgos», según algunos (1,15), hasta «severos daños», según otros (2). Por lo anterior, es conveniente precisar algunos aspectos al respecto ya que dada la persistencia (9,17) y generalización del problema, en Méjico y en el mundo, es prudente que el médico esté capacitado para reconocerlo y tratarlo adecuadamente.

(*): En español, delante de p y b, se escribe siempre m; el calco del inglés «clenbuterol» es ortográficamente incorrecto (aunque sea la denominación oficial recomendada por la OMS); debería escribirse «clembuterol» (14)

Clembuterol y compuestos relacionados:

El clembuterol tiene efectos broncodilatador, uterorrelajante, anabólico (incremento proteico o de masa magra) y lipolítico; por los dos primeros efectos, tanto en medicina humana como veterinaria (42,47), se usa legalmente; mientras que por las dos acciones restantes, en ambas medicinas, se usa fuera de la ley.

En los humanos, el uso ilegal del fármaco como lipolítico, es por automedicación en los pacientes obesos (8) y el uso en éste contexto como anabólico, se encuentra en el campo del atletismo, en donde lo suelen llamar «clen» y lo acostumbran tomar junto con ketotifeno (kasmal ®, zaditen ®, etc.), por las propiedades orexígenas de éste último (32); a nivel veterinario, los efectos anabólico y lipolítico, permiten acelerar la cría del ganado, llamándosele por esto, «agente de repartición», con lo que se incrementan las ganancias económicas consecuentes.

En el humano, está en investigación su uso en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca (28,60), en el de la incontinencia urinaria (29), aunque con resultados aún contradictorios en ésta (30) y, en el de la esclerosis lateral amiotrófica (58). Así mismo, los efectos anabólicos en el humano aún no son bien entendidos pues, en niños con quemaduras graves, se ha documentado reversión del catabolismo con un betabloqueador (27). En la medicina humana se usan también otros compuestos relacionados tales como: isoproterenol, dobutamina y los que se consideran más selectivos beta-2 como: salbutamol (albuterol), fenoterol, metaproterenol (orciprenalina), isoetarina, pirbuterol, bitolterol, formoterol, procaterol, salmeterol, terbutalina y ritodrina (3) y, en veterinaria, son usados varios fármacos similares como: silpaterol, ractopamina, cimaterol, bromobuterol, carbuterol, cimbuterol, mabuterol y, mapenterol (1).

Existen tres subtipos de receptores beta: los beta-1 predominan en corazón estimulando su inotropismo y en el músculo liso intestinal, induciendo relajación; los beta-2 se localizan en bronquios y músculo uterino, induciendo relajación en ambos casos (1); los beta-3 predominan en el tejido adiposo en donde su estimulación produce lipólisis (4). El clembuterol es una feniletanolamina substituida (67), con acciones agonistas beta adrenérgicas no selectivas.

El clembuterol tiene más potencia broncodilatadora que el salbutamol, pero, éste último produce menos estimulación cardiovascular por lo que se prefiere para los procesos bronquiales. En el caso del uso de clembuterol para la amenaza de parto prematuro, no se han encontrado efectos genotóxicos, embriotóxicos, teratogénicos o mutagénicos (1), sin embargo, cuando alguna embarazada a resultado intoxicada por ingerir carne animal con clembuterol, ha sido hospitalizada para «prevenir posibles daños al producto» (22), seguramente, por desconocerse la edad gestacional.

Los preparados disponibles de clembuterol se comercializan en Méjico como: novegam ®, oxyflux ® y spiropent ®, en tabletas de 0.02 mg y solución oral (5ml/0.01 mg) (7,23,25) y en España como ventolase ® en comprimidos de 0.02 mg y jarabe de 5 ml/0.01 mg (53); la dosis oral va de 0.02 mg a 0.08 mg/24 hrs. y la inhalada es de 0.06 mg/24 hrs. (49). Su administración está contraindicada en el infarto cardíaco reciente, en el hipertiroidismo y, en el primer trimestre del embarazo (53). También se encuentra combinado con ambroxol: mucosolvan compositum ®, sekretovit ex ®, broxol plus ®, mucovibrol C ®, etc. (7,23,24).

En medicina veterinaria, desde 1965, se presentaron datos que indicaban la posibilidad de modificar el crecimiento de los mamíferos con el uso de agonistas tres subtipos de receptores beta: sin el clembuterol, el «ganado» (entiéndase reses, cerdos, pollos) (79) tiene una ganancia diaria de 1.2 a 1.3 Kg., mientras que con el anabólico, la ganancia de peso diaria es de 1.8 a 2 Kg. (15), lo cual reduce el tiempo para la venta del ganado de 120 a 90 días (21).

La intoxicación humana con productos de origen animal conteniendo residuos de clembuterol es más factible que con otros agonistas tres subtipos de receptores beta-adrenérgicos debido a las mayores dosis utilizadas y al mayor tiempo requerido de retiro (4 semanas). Las concentraciones más elevadas de clembuterol en los tejidos animales se localizan en orden decreciente en: coroides, retina, pelo, plumas, hígado, riñón, bilis y, orina; el peso de las dos primeras estructuras y la ausencia de consumo de las dos siguientes así como de las dos últimas, no representan un peligro real de intoxicación humana por clembuterol, aunque sí pueden ser útiles para proporcionar información relevante sobre el uso del clembuterol en animales enviados al rastro (1), como lo son también la lana y el músculo (21).

Efectos adversos del clembuterol:

Los efectos adversos del clembuterol incluyen: parestesias en manos, temblores, ansiedad («nerviosismo»), cefalea, mialgias, taquicardia, rubor facial, midriasis e hipertensión o hipotensión arterial sistémica (1,6,38), fiebre y vómito (5), náusea, dolor torácico anterior, xerostomía y calambres (10), diaforesis (16,53), escalofríos (21), «histeria» (33), artralgias (34), cólicos y diarrea (43), convulsiones (46), reacciones de hipersensibilidad y broncoespasmo paradójico (49), hiperreflexia (57).
 
La sintomatología se puede presentar a los 30 minutos de la ingesta y suele persistir por 4-6 horas (35,46) (debe tenerse presente que la semivida es de 36 horas); el consumo reiterado ocasionaría osteopenia-osteoporosis, formación de quistes e infertilidad (21), aunque, en relación a los efectos óseos, es contradictorio que a nivel experimental, se ha demostrado aumento del peso del esqueleto (26); puede también ocurrir hiperglucemia, hipopotasemia (*)(3), hipomagnesiemia (31), hipofosfatemia (59) y acidosis láctica, todo lo cual se debe de buscar con los análisis correspondientes, debiendo incluir éstos también, la determinación de creatina cinasa (antes CPK) (**) y la realización de un electrocardiograma (46), la hipopotasemia que puede ocasionar, también se puede presentar por la exposición a heroína o cocaína contaminadas (13,31,57), pero, podría ser de utilidad, en el tratamiento de la parálisis periódica hiperpotasémica (enfermedad de Gamstorp), además, debe tenerse presente, sobre todo, en el paciente con tratamiento a base de digitálicos y diuréticos (3), así como en el que recibe xantinas y esteroides (49); algunos dicen que puede ocasionar cáncer (88).

(*): Dado que el elemento de número atómico 19 es en español potasio y no kalium, no se debe escribir ni decir hipokalemia (14)

(**): La enzima llamada antiguamente creatina fosfocinasa recibe en la nomenclatura actual de la UIQPA (Unión Internacional de Química Pura y Aplicada) el nombre oficial de creatina cinasa (14)

El tratamiento de los efectos colaterales del clembuterol se basa en el uso de tres subtipos de receptores beta bloqueadores (por ejemplo, propranolol); sin embargo, en los neumópatas, está contraindicado, debiendo usarse en ellos, diacepam (*)(44,45).

Sólo en sobredosis agudas, accidentales o no, no derivadas de la ingesta de productos animales con residuos del fármaco, puede haber necrosis del miocardio por disminución de la perfusión, generada por el acortamiento de la diástole (1), aunque la posibilidad de muerte, aún por ingesta de carne animal contaminada con clembuterol o por la exposición a drogas de abuso contaminadas, también se ha considerado si los afectados no reciben atención oportuna (20) pues puede haber edema pulmonar e insuficiencia respiratoria secundaria (31); la DL50 del clembuterol está entre 80-180 mg/Kg. (55), siendo la forma levógira la más tóxica (8).

(*): La norma ortográfica establece el uso de z ante las vocales a, o y u, y de c ante las vocales i y e; por lo anterior, no se debe escribir diazepam aunque ésta sea la denominación común internacional recomendada por la OMS (14)

Situación en Méjico:

Al clembuterol le suelen llamar: «sal milagrosa» (2) o «mágica» (36) o «cocaína del ganado» (6,19) y al animal cuya carne lo contiene «salado» (19) o «calado» (35). Debido a la cantidad de dinero negro que puede generar; en el 2003, se importaban hasta 9 toneladas del compuesto (18) aunque se afirma que para el 2007, está cifra había bajado a sólo 700 g. (18); en términos similares se afirma que, en el 2003, en 4 municipios de Querétaro (San Juan del Río, Tequisquiapan, Colón y, Ezequiel Montes), se contabilizaban 10,000 cabezas de ganado vacuno de las cuales, 2,500, eran alimentadas con la sal prohibida, mientras que para el 2010, de las 5,000 cabezas existentes (en el original se afirma que la reducción en el número de cabezas fue del 75%), serían alimentadas con clembuterol, de 250 a 400 (71), aunque existe la posibilidad de que la importación del clembuterol que se autoriza para uso humano, sea desviada para el consumo animal (21); en el 2006, el saco de 70 Kg. le costaba al fabricante-distribuidor mil pesos (utilizando insumos provenientes de España) y lo vendía al ganadero en 70 mil pesos (19).



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Revista de Medicina y Ciencias de la Salud, de periodicidad quincenal, dirigida a los profesionales de la Salud de habla hispana. ISSN 1886-8924