Sé que esto no te hará mucha gracia pero no podía por menos que ponerlo y ayer aprendí un adagio bastante ilustrativo para este caso, que venía a decir, más o menos, lo que sigue: "digo lo que pienso, acarreo con la culpa, piensa lo que digo, acepta mi disculpa"



Todo arte no es más que un reflejo de lo que sentimos, es una proyección de lo más recóndito de nuestro ser, luego, hemos de pensar que puede servir para diagnosticar enfermedades mentales y en tu caso está muy clara.


Analicemos:

buscamos nuestro viejo camino,
el único que nos permite entrar asi en el universo.


Dicen que los enfermos mentales tienen ideas delirantes, ideas de grandeza y ése párrafo tuyo no es más que una muestra de ello.

Sigo:


Los lobos no duermen, reposan, sepámoslo todos,
sus garras gobiernan en el ancho mundo;
son los viejos psiquiatras ambrientos de sueños
y que saben elegir al paciente despistado, devorarlo.


Estos versos nos aportan ideas del bien y el mal: ello lo encontramos al asemejar a los lobos (animal con una mala imagen desde tiempos remotos, un devorador de todo lo que el hombre intentaba llevar a cabo en sociedad; múltiples leyendas contribuían a su mala fama) con los psiquiatras, tu subsconsciente te traiciona y deja translucir tus pensamientos más íntimos, en este caso el mal.
El término paciente es un término bastante humano que deja translucir tu pensamiento, tu subsconciente, oséase el bien.

Ah!, si supiéramos y pudiéramos, quemar sus guaridas,


Este verso es fundamental, pues está muy claro que hace una clara proyección. El mencionado subsconciente, que te trae a mal traer, te puede y lo que en realidad nos vienes a decir es que en tu pensamiento tienes un sentimiento de culpabilidad.

Seria necesario hacer algo pues si queremos que se nos ilumine el universo de nuevo,
y no tenemos ninguna herramienta más allá
de la que ganemos con la fuerza de todos


En esta estrofa vuelves a tus deseos de ser algo en la vida, de cara a la posteridad, como todo ser humano tiene por buen fin.
Además expresas un deseo de hacer algo, como una especie de amenaza velada, para finalmente reconocer que no tenéis ninguna "herramienta" de la que sólo procediendo de manera arbitraria podáis vencer. Aquí reflejas tu temor a perder vuestro ansiado universo, sabes que habéis perdido y sugieres una idea para conseguir vuestra calma espiritual.
Pero, muy claramente, tus ideas más íntimas, aquéllas que ocultamos, se dejaron ver en el verso en el que expresas la idea de poder "quemar" (idea de pirómano) las guaridas [el término guarida está íntimamente ligado a las alimañas (animales dañinos para los hombres en la antigüedad)].

Creo que tu poema es un claro sentir de lo que realmente piensas de los psiquiatras, aquéllos seres que mandan en el mundo y que escogen al paciente despistado y lo devoran, como muy claramente nos lo dejas ver en los versos:

Los lobos no duermen, reposan, sepámoslo todos,
sus garras gobiernan en el ancho mundo;
son los viejos psiquiatras ambrientos de sueños
y que saben elegir al paciente despistado, devorarlo


Además estáis hambrientos de sueños. Esto me plantea una pregunta: ¿Por qué tenéis esa necesidad de sueños?
La posible respuesta es que no queréis que "el paciente despistado" sueñe, que necesitáis que la gente no esté lúcida para que se cometan errores y así vosotros, "los lobos", los psiquiatras poder alcancar el universo.

Aquí te dejo estos apuntes a ver si te pueden aclarar la ideas y para que reconozcáis que los psiquiatras no sois más que unos depredadores del género humano y que buscáis vuestro alimento en "el paciente despistado", aquél que cae en vuestras garras.

Me remito al adagio que te indiqué al comienzo. Esto es pensar en libertad y no bajo el efecto de drogas o venenos.

Atentamente, tu amiga mediocre:


Maribel (Bilbo)