Mi experiencia con el Sumial se resume en una palabra: INÚTIL.
En ningún momento noté la más mínima mejoría, pero te diré algo, aunque así hubiera sido, mi decisión última sería la misma: no medicarme. ¿Para qué hacerlo si no soluciono el problema? La persona hipertensa se medica y reduce su presión sanguinea hasta valores normales. El diabético se medica, bien oralmente, bien con insulina, para que su nivel de glucosa en sangre sea correcto. Y así podría poner muchos ejemplos donde tiene sentido recurrir a la farmacología, ya que al poner en una balanza el beneficio obtenido frente al perjuicio generado, la inclinación hacia el primero es evidente.
Sin embargo, ese no es el caso de muchos extrasistólicos, pues en la inmensa mayoría de los casos no se eliminan las extras por mucho betabloqueante que se tome. Lo que ocurre es que en este tema es fundamental la actitud con que afrontamos el problema y resulta igualmente innegable que hay muchas personas a las que medicarse les ayuda a encararlo. No obtienen una solución, pero sí al menos una mejora, más que en las extras, en el ánimo con que las afrontan. Luego está la valoración que haga cada cual de los factores en juego, pues unos pensamos que para esa "mejoría" no merece la pena medicarse y otros, en cambio, piensan que es razonable hacer lo contrario.
En resumen, no hay un manual que pueda estudiarse y seguirse para enfrentarse a las extras. Será nuestra propia experiencia, enriquecida con la de gente tan estupenda como la de este foro, la que nos indique el camino a seguir
Un cordial saludo,

Carlos.