Revision Bibliografica. Sindrome de maltrato infantil
Autor: Dra. Yenys Góngora Ruiz | Publicado:  6/07/2009 | Medicina Familiar y Atencion Primaria , Medicina de Urgencias , Pediatria y Neonatologia , Medicina Forense y Legal | |
Revision Bibliografica. Sindrome de maltrato infantil.1

Revisión Bibliográfica. Síndrome de maltrato infantil.

 

Dra. Yenys Góngora Ruiz. Master en Urgencias Médicas en la Atención Primaria de Salud. Profesora instructora. Especialista de 1er Grado en Medicina general Integral.

 

Dra. Liem Gómez Marrero. Especialista de 1er Grado en pediatría. Profesora instructora.

 

Dr. Rafael Domínguez Dinza. Profesor instructor. Especialista de 1er Grado en Medicina general Integral. Especialista de 1er Grado en Cardiología.

 

Niuris Góngora Ruiz. Licenciada en Enfermería.

 

 

Introducción.

 

El síndrome del maltrato infantil (SMI) es un importante problema de salud de carácter universal y en muchas ocasiones desconocido por muchos profesionales y población en general que lo abordan en su quehacer diario siendo a veces testigos de situaciones consideradas como normales o educativas, resulta de una compleja interacción de los factores de riesgo del individuo, la familia y la sociedad. Su identificación es un verdadero reto para el médico, pues la historia clínica recogida es muchas veces inexacta, engañosa, los hallazgos al examen físico son en muchas ocasiones inespecíficos en el mejor de los casos en otros se trata de maltratos que no son visible a simple vista pero que dejan secuelas en el niño marcándolo para el resto de sus vidas pues genera conductas que son en ocasiones inexplicables y que van más allá de un simple trastorno conductual pero que enmascaran algún tipo de maltrato, desafortunadamente la mayoría de los médicos, no lo incluyen en su diagnóstico diferencial.

 

Por todo lo señalado los médicos deben afrontar la disyuntiva de diferenciar entre lesiones intencionales y no intencionales (también llamado por algunos "accidentes") y tomar una decisión operativa en beneficio de la salud del niño. El objetivo de esta revisión consiste en divulgar los aspectos fundamentales del síndrome del niño maltratado para de esta forma aumentar el nivel de conocimientos de la población en general lo que ayudaría a reflexionar en cuanto al manejo de los infantes que no están preparados, para exigir ayuda, respeto y amor; así como establecer estrategias que permitan eliminar o atenuar los factores que favorecen el mismo y que sin lugar a dudas serán los mismos que se irán perpetuando en generaciones futuras.

 

 

Síndrome de maltrato infantil.

 

Definición y clasificación del maltrato infantil

 

No existe una definición única de maltrato infantil, ni una delimitación clara y precisa de sus expresiones. Sin embargo, lo más aceptado como definición es todas aquellas acciones que van en contra de un adecuado desarrollo físico, cognitivo y emocional del niño, cometidas por personas, instituciones o la propia sociedad. Ello supone la existencia de un maltrato físico, negligencia, maltrato psicológico o un abuso sexual. (NCCAN, 1988). Esta definición está en concordancia con la existente en el manual de psiquiatría DSM-IV. (1)

 

Nombres alternativos o sinonimia: Abuso infantil; maltrato al menor; trauma no accidental

 

Factores de riesgo

 

Los factores de riesgo, son circunstancias que pueden favorecer que se produzcan agresiones sobre el menor. Su producción hay que verla como consecuencia de la disfunción en el contexto padres-niño--ambiente, y no como resultado de unos rasgos patológicos de personalidad parental, stress ambiental o características del menor. (1-3)

 

Se entienden como situaciones de riesgo las siguientes:

 

a) Sociales:

 

  • Dificultades para establecer el vínculo padre - madre - hijo/a.
  • Actitud hacia el castigo en la infancia.
  • Precariedad económica.
  • Problemas laborales: desempleo, insatisfacción o tensión laboral.
  • Marginación. Hacinamiento.
  • Prostitución y/o delincuencia de los padres.
  • Falta de soporte social en situaciones difíciles.

 

b) Familiares:

 

  • Antecedentes de malos tratos infantiles en los padres.
  • Padres con excesiva vida social, o profesional que dificulta el establecimiento de relaciones afectivas con sus hijos/as.
  • Familias con historia de violencia familiar.
  • Enfermedades de los padres/tutores que conlleva a la desatención del menor.
  • Figura monoparental. Madre soltera (especialmente adolescente), divorciados, separados. Ausencia de padres (abandono del hogar, prisión, fallecimiento).
  • Padres con actitud intolerante, indiferente o con excesiva ansiedad ante las responsabilidades de crianza de los hijos/as.

 

c) Psicológicas parentales:

 

  • Insatisfacción personal.
  • Problemas psicopatológicos. Depresión, alcoholismo, drogadicción.
  • Ausencia de capacidad empática y dificultad para la comunicación.
  • Rechazo emocional o falta de afecto hacia el menor.
  • Baja tolerancia al stress.

 

d) Derivados del niño:

 

  • Prematuro y/o bajo de peso al nacer.
  • Enfermizo.
  • Discapacidades físicas o psíquicas.
  • Fruto de embarazos no deseados o de relaciones extramatrimoniales.
  • Temperamento difícil, pautas extremas de conducta: apático/ hiperactivo.
  • La presencia de varios factores de riesgo (sociales, familiares, psíquicos) hace que exista un riesgo elevado en la aparición del maltrato. No obstante, hay muchas familias que a pesar de coexistir con varios factores de riesgo mantienen una buena relación con sus hijos.

 

Tipos de maltratos: (3)

 

Por omisión:

 

-         Negligencia en el cuidado físico, o en el cuidado psicoafectivo o en ambos, en cuyo caso se denomina abandono: Se produce cuando por parte de su familia y/o grupo conviviente no asegura la satisfacción de las siguientes necesidades a que todo niño tiene derecho.

-         Necesidades fisiológicas: el niño tiene derecho a estar bien alimentado, vivir en condiciones de temperatura e higiene adecuadas, estar protegido de peligros reales que puedan atentar contra su salud y su integridad física así como disponer de asistencia social, sanitaria y desarrollarse en un ambiente que le permita una actividad física rica y variada.

-         Necesidades cognitivas: El niño tiene derecho a vivir en un ambiente físico y social que le ofrezca condiciones de interacción que le permitan desarrollar adecuadamente capacidades mentales; sus sentidos, la atención, la percepción, la memoria, el lenguaje emocional, gestual y verbal, sus capacidades lógico-matemáticas y de razonamiento en general.

Disponer de la ayuda de los adultos que le permita comprender el significado de las cosas y de la realidad, sin adoctrinamientos fundamentalistas, sectarios o racistas, sino transmitiendo los valores más universales y la tolerancia hacia las diferencias culturales, religiosas, étnicas y personales. En todo caso, transmitiéndole un sentido positivo de las posibilidades del hombre y de los grupos sociales.

-         Necesidades emocionales, sociales y de autoestima: El niño tiene derecho a sentirse emocionalmente seguro, disponiendo para ello de vínculos afectivos con personas incondicionales que, estando disponibles y siendo accesibles y capaces de ofrecer ayuda, le acepten, expresen su afecto y ayuden tal y como es, a disponer de una amplia red de relaciones de amistad con los iguales, formar parte de asociaciones sociales y sentirse en comunidad, a que sean reconocidos los intereses y las manifestaciones de la conducta sexual propias de su edad; así como ser respetado por los adultos de forma que éstos no los conviertan en objeto sexual, abusando de una u otra forma de su condición de menor. A sentirse protegido de los peligros imaginarios siendo escuchado, comprendido y adecuadamente apoyado además de ser participante activo de acuerdo a su edad, en la familia, la escuela y la sociedad en general.



Revista Electrónica de PortalesMedicos.com. ISSN 1886-8924

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