¿Es peligrosa la suplementacion con creatina?
Autor: Juan José Delgado Moraleda | Publicado:  27/02/2012 | Medicina del Deporte , Endocrinologia y Nutricion , Articulos , Imagenes de Endocrinologia y Nutricion , Imagenes | |
¿Es peligrosa la suplementacion con creatina? .3

Farmacocinética de repetidas administraciones de creatina

Dado que el destino que sigue la creatina en el interior del cuerpo es acumularse en el interior de las células musculares o ser eliminada por la orina, para monitorizar su administración se deben tener en cuenta dos parámetros: su concentración en plasma y la cantidad que se ha eliminado en la orina.

En base a esto, se puede deducir que, si su concentración en plasma disminuye puede deberse a dos causas:

1. Está siendo eliminada por la orina, en cuyo caso aumentará la cantidad que se excreta.
2. Está acumulándose en el músculo, en cuyo caso no aumentará la cantidad que se excreta.

Se han realizado experimentos al respecto (34) y se ha visto que, si se administran grandes dosis de creatina, los primeros días aumenta relativamente poco su concentración en plasma, y aumenta muy poco en orina. Esto indica un paso neto de la creatina desde la sangre hacia el interior de las células musculares.

En cambio, pasados los primeros días, aumenta mucho la cantidad de creatina en plasma y también en orina, lo que sugiere que los músculos ya se han cargado de creatina y el exceso debe ser eliminado.

Técnicas para aumentar la entrada de creatina en la célula muscular

1.- Estimular la liberación de insulina. La insulina favorece la entrada de la creatina en el músculo. Por ello, para estimular la liberación de insulina es aconsejable la ingesta de carbohidratos en combinación con la administración de creatina.

A este respecto, Green et al (35) compararon el incremento de creatina en los músculos de dos grupos de individuos, unos que ingerían carbohidratos y otros que no. El resultado fue que los que ingerían carbohidratos aumentaban la creatina en sus músculos un 60% más que los que no los tomaban.

Para explicar las acciones de la insulina se han propuesto dos mecanismos:

a. La insulina estimula el flujo sanguíneo de los músculos (36). Por tanto, la ingesta de carbohidratos produce la liberación de insulina, que aumenta el flujo sanguíneo hacia las células musculares, lo que aumenta la cantidad de creatina a disposición de éstos.

Un experimento realizado al respecto (37) demostró que la insulina aumenta la cantidad de creatina en el interior de la célula muscular, pero no necesariamente aumentaba más en los individuos en los que el flujo sanguíneo a los músculos había aumentado más. Por tanto, cabe pensar que este mecanismo de acción de la insulina puede influir, pero en pequeña medida, y que deben existir otros mecanismos de mayor relevancia.

b. Los autores del citado experimento sugirieron que el otro mecanismo podría ser el estímulo de la bomba Na-K ATPasa. Se ha demostrado que la insulina aumenta la cantidad de Na-K ATPasa en la membrana celular, lo que llevaría a una mayor salida de sodio (Na) de la célula y una mayor entrada de K en la célula. Cabe pensar que este exceso de sodio en el exterior celular estimularía al transportador de creatina 1, lo que daría lugar a la entrada de creatina al interior de la célula muscular. Sin embargo, fisiológicamente los niveles de electrolitos permanecen estrechamente regulados, por lo que esta hipótesis necesita más estudios para poder ser confirmada.

No obstante, en el experimento citado solamente se producía aumento en la creatina del músculo cuando las cantidades de insulina estaban en los límites altos de la normalidad o incluso por encima.

2.- Realizar ejercicio previamente a la ingesta de creatina. El ejercicio estimula el flujo sanguíneo hacia los músculos que se han ejercitado, lo que favorece la entrada de creatina en las células de dichos músculos. Esto se comprobó en un estudio (38), en el que los individuos ejercitaron solamente los músculos de un lado del cuerpo, viéndose posteriormente que en ellos aumentaba la creatina más que en los músculos contralaterales, que no habían sido ejercitados. Obviamente, la creatina y los carbohidratos administrados eran los mismos para ambos grupos musculares, dado que pertenecían al mismo individuo.

¿Es seguro el consumo de creatina?

El uso de creatina se ha generalizado en los últimos años entre deportistas profesionales y aficionados que pretenden mejorar su rendimiento físico. Esto ha dado lugar a la aparición de una serie de mitos acerca de los efectos adversos de la creatina. A continuación, se enuncian algunos de ellos y los estudios que se han realizado al respecto.

1.- “La creatina impide una adecuada termorregulación, lo que resulta en un aumento excesivo de la temperatura corporal tras el ejercicio”. En 2001 Kern et al (39) estudiaron la diferente respuesta al ejercicio de dos grupos de 10 individuos. A un grupo le administró creatina y al otro un placebo. En ambos grupos se demostraba un aumento estadísticamente significativo de la cantidad total de agua corporal. No se observaron diferencias estadísticamente significativas en los dos grupos con respecto al hematocrito.

Los resultados en lo referente a la temperatura varían según los estudios. Kilduff et al (40) realizaron un estudio en el que los que tomaban suplementos de creatina experimentaban durante el ejercicio un descenso de la frecuencia cardíaca, de la temperatura rectal y de la sudoración, en comparación con el grupo que tomaba placebo.

Otro experimento realizado por Weiss (41) no encontró diferencias significativas entre consumidores de creatinina y de placebo comparando la temperatura y la sudoración.

Así que los hallazgos con respecto a la temperatura corporal indican que la mantiene o que la disminuye.

2.- “La creatina afecta a la composición hidroelectrolítica del medio interno”. Volek et al (42) estudiaron cómo se afectaban los electrolitos y llegaron a la conclusión de que no había alteraciones significativas en los electrolitos sodio y potasio ni tampoco en las hormonas reguladoras del metabolismo hidroelectrolítico (péptido atrial, vasopresina, renina, angiotensinas I y II y aldosterona).

3.- “La creatina disminuye el volumen plasmático, lo que favorece la deshidratación de los individuos que la toman”. Wright et al (43) realizaron un estudio en el que ponía a dos grupos de deportistas a entrenarse en condiciones de temperatura y humedad elevadas. No vieron diferencias significativas entre los dos grupos, a excepción de en el volumen plasmático, que era significativamente superior en los consumidores de creatina. Esto sugiere que la suplementación con creatina puede ayudar a la respuesta corporal al ejercicio en ambiente caluroso mediante el aumento del volumen plasmático.

4.- “En condiciones ambientales medias es cierto que la creatina no produce deshidratación ni alteración en el equilibrio hidroelectrolítico, pero sí que produce estas alteraciones en condiciones de deshidratación (con temperatura y humedad elevadas)”. Watson et al (44) realizaron un estudio en condiciones de deshidratación en el que comparaba individuos que tomaban creatinina con individuos que no la tomaban. Vieron que no había diferencias significativas entre los grupos en cuanto a la deshidratación ni en cuanto a los niveles de sodio y potasio.

5.- “La creatina únicamente consigue aumentar el volumen muscular porque hace que los músculos retengan líquido, pero no consigue que aumenten su cantidad de proteínas”. Powers et al obtuvieron en un experimento que las concentraciones de creatina en el interior de la célula muscular suben días después de su administración. Además, vieron que la masa corporal de los individuos que toman creatina no aumenta en los primeros 7 días de administración, pero sí en los posteriores, lo que sugiere que este aumento de masa no se debe únicamente a la retención de agua, sino que también está implicada la síntesis proteica.

6.- “La creatina da efectos secundarios entre los que se encuentran la diarrea, molestias gastrointestinales y calambres musculares. Algunos individuos presentan estos síntomas tras consumir creatina.”

Greenwood et al estudiaron esto y obtuvieron los siguientes resultados. Entre los individuos que participaron en su trabajo, el 43% estaban consumiendo otros suplementos nutricionales además de creatina y que el 91% de los participantes que se quejaron de efectos negativos excedían la dosis de mantenimiento de 5 gramos al día.

Posteriormente, estos mismos autores realizaron otro estudio en el que excluyeron los demás suplementos. Así, se tomaron dos grupos de jugadores de fútbol americano y se hicieron dos grupos: uno en el que solo tomaban suplementos de creatina y otro en el que tomaban no tomaban suplementos. El resultado fue que los que tomaban creatina tenían menos problemas musculares, de deshidratación y de termorregulación que los que no tomaban.

7.- “La creatina, en caso de causar efectos secundarios, los causa con mayor frecuencia y gravedad a los hombres, pues ellos tienen más masa muscular”. Un estudio realizado por Rosene et al (45) ha buscado diferencias significativas en cuanto a las alteraciones en los parámetros indicados entre sexos y no las ha encontrado.

8.- “La creatina altera la función renal”. Esto se ha demostrado en diversos estudios que no es cierto ni en pacientes sanos (46) ni en enfermos en los que no están afectados los riñones, como los que tienen distrofia muscular de Duchenne (47) o esclerosis lateral amiotrófica (48). Se han descrito casos en los que la creatina causa insuficiencia renal, bien en individuos sanos, como se publicó en un caso en el New England (49), o bien porque se estaba agravando una insuficiencia renal preexistente, como en el caso publicado de The Lancet al que se ha hecho referencia al inicio de esta revisión.



Revista Electrónica de PortalesMedicos.com. ISSN 1886-8924

Revista Electrónica de PortalesMedicos.com – ISSN 1886-8924 – 

Revista de periodicidad quincenal dirigida a los profesionales de la Salud de habla hispana interesados en mantener sus conocimientos científicos al día y cultivar una formación continuada en las diversas especialidades en que se divide el Conocimiento Médico actual.

Leer el último número publicado