Guia de estudio de los Antifungicos, para estudiantes de pre y postgrado de la carrera de Ciencias Medicas
Autor: Dr. Marco J. Albert Cabrera | Publicado:  14/06/2007 | Enfermedades Infecciosas , Farmacologia , Cursos de Medicina | |
Guia de estudio de los Antifungicos, para estudiantes de pre y postgrado de la carrera de Ciencias M

SUMARIO.

Clasificación, mecanismo de acción, efectos indeseables más frecuentes y usos.

 

OBJETIVOS.

Relacionar el uso de los antifúngicos en la practica médica teniendo en cuenta su principal mecanismo de acción y efectos indeseables. 

antifungicos


Las micosis superficiales requieren de aplicación tópica
Las micosis profundas y sitémicas requieren tratamiento por vía sistémica

  

Las infecciones por hongos se pueden clasificar en superficiales, profundas y sistémicas o diseminadas.

Las micosis superficiales pueden subdividirse en:


a)
Dermatofitosis o tiñas, producidas por diversas especies de hongos: Epidermophyton, Trichophyton y Microsporum.


b)
Candidiasis, producidas por varias especies del género Candida: C. albicans, C. parapsilopsis, C. pseudotropicalis, etc., siendo sin duda C. albicans la cultivada con mayor frecuencia. La infección por Candida puede aparecer en cualquier localización, pero su incidencia es mayor en diversas mucosas (orofaríngea, vaginal, rectal, etc.); es especialmente importante la candidiasis cutáneomucosa,que afecta sobre todo a pacientes inmunodeprimidos o debilitados.


En general, las micosis superficiales se tratan con antimicóticos de aplicación tópica, pero los hongos más resistentes, la afectación del pelo y las uñas o las situaciones de riesgo especial pueden exigir la administración prolongada de fármacos por vía sistémica (p. ej., griseofulvina o derivados imidazólicos por vía oral).


Las micosis profundas y sistémicas pueden ser producidas por diferentes hongos, entre los que destacan: Aspergillus, Cryptococcus, Histoplasma, Blastomyces, Coccidioides, Mucor y Paracoccidioides. Estos hongos penetran en el organismo en general por vía respiratoria y se asientan en ella o en el parénquima pulmonar; posteriormente, el hongo se puede diseminar por vía sanguínea a otros órganos.


Todas estas formas de micosis requieren tratamiento con antifúngicos por vía sistémica.

 
Clasificación de los antifúngicos

Antibióticos.
Derivados imidazólicos

antifungicos2

a) Antibióticos.

  - De estructura poliénica: vía sistémica y tópica: anfotericina B; vía tópica: nistatina y natamicina.

  - De estructura no poliénica: griseofulvina (vía oral).

b) Azoles:

  - Imidazoles: miconazol y ketoconazol.

  - Triazoles: itraconazol, fluconazol, saperconazol y voriconazol.

  - Para uso exclusivamente tópico: bifonazol, butoconazol, crolmidazol, clotrimazol, econazol, fenticonazol, sulconazol, tioconazol y terconazol.

c) - Alilaminas: terbinafina y naftifina.

d) - Pirimidinas fluoradas: flucitosina.

 Otros: clioquinol, tolnaftato, ácido undecilénico, ciclopirox y haloprogina, para uso tópico. Yoduro potásico, para uso sistémico.

f) En investigación: Inhibidores de la quitín-sintetasa: polioxinas y nicomicinas.

                             Equinocandinas: cilofungina.

                             Pradimicinas

antifungicos3

La anfotericina B es producida por el Streptomyces nodosus. presenta un espectro muy amplio  y es todavía el fármaco de elección en la mayoría de las infecciones sistémicas por hongos. Es eficaz en el tratamiento de criptococosis, candidiasis, esporotricosis extracutánea, blastomicosis, coccidioidomicosis, paracoccidioidomicosis, histoplasmosis, aspergilosis y mucormicosis.


Por vía oral se absorbe el 5 %, por lo que la vía de elección es la IV y, en casos de meningitis, la raquídea. Se une ampliamente a las lipoproteínas en el plasma, a los eritrocitos y al colesterol. También se fija a los tejidos, probablemente a las membranas celulares, por lo que su volumen de distribución es grande.


Reacciones adversas

Pueden considerarse dos tipos de reacciones adversas:


De aparición inmediata. La administración IV del fármaco se acompaña, en la mayoría de los pacientes, de un cuadro de escalofríos, aumento de la temperatura y temblor, a veces asociado a cefalea, vómitos e hipotensión. Estos efectos pueden reducirse con la administración previa de antitérmicos, antihistamínicos y/o antieméticos, dependiendo de la intensidad del cuadro.


En relación con la dosis y/o la duración del tratamiento.


Durante el tratamiento con anfotericina B, prácticamente en todos los pacientes se produce nefrotoxicidad, que es el efecto adverso más importante. La lesión renal suele ser reversible al suspender la administración del fármaco.



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