Hipnosis terapeutica. Teoria, metodos y tecnicas aplicadas. Segunda parte
Autor: Dr. Alberto Ochoa Govin | Publicado:  9/10/2009 | Psicologia , Hipnosis terapeutica. Teoria, metodos y tecnicas. | |
Hipnosis terapeutica. Teoria, metodos y tecnicas aplicadas. Segunda parte.6

 

  1. Catalepsia. Se caracteriza por una disminución del tono muscu­lar y la mirada posee una fijeza que constituye uno de los signos más característicos de este período, al igual que la inmovilidad. Los miembros conservan durante mucho tiempo las posturas más difíciles que se hayan indicado. Cuando se levanta al sujeto o se le cambia de sitio, no se observa ninguna resistencia. Son abolidos los reflejos tendinosos, no aparece hiperexcitabilidad neuromuscular ni flexibilidad cérea. Existe anestesia cutánea. En los diccionarios se define como un accidente morboso caracterizado por un estado de somnolencia profunda y prolongada, similar a un estado de modorra o sueño muy pesado e insensibilidad, que ocurre en el nivel primario, por cuanto los ojos permanecen cerrados o entreabiertos, con un estremecimiento continuo a nivel palpebral. La insensibilidad se interpreta como un estado analgésico que va in crescendo en la medida en que prosiguen las sugestiones.

  1. Letargia. En este período aparecen los miembros en completo estado de flojedad o relajación muscular, obedecen a las leyes de la grave­dad, y cuando se levantan y se sueltan caen pesadamente. Los ojos aparecen cerrados o entreabiertos, y en los párpados existe un estremecimiento continuo. Hay hiperexcitabilidad neuromus­cular en diferentes grados, pues va de una zona determinada a otra; por ejemplo: de los miembros superiores él a toda la mus­culatura del cuerpo. Existe analgesia completa de la piel y de las membranas mucosas accesibles, y los aparatos sensoriales conservan cierto grado de actividad. Otros autores refieren que Implica el trance verdaderamente hipnótico en su estadio secundario. Es en esencia un accidente nervioso en el que se suspenden las sensaciones y se inmoviliza el cuerpo. Durante ese estado se manifiesta un cierto nivel de anestesia cutánea y aparecen las catalepsias ocular y de miembros, así como la rigidez cataléptica. Husband y David lo catalogan como el trance ligero de la hipnosis.

  1. Sonambulismo. Ésta es la etapa más profunda. El paciente está en relación con el hipnotizador solamente, siente la voz del mis­mo muy distante y no escucha las voces de las demás personas ni el ruido más intenso que se pueda realizar a su lado. Los párpados aparecen bajos sobre los globos oculares y éstos se presentan convergentes y dirigidos hacia arriba. También es considerado como un sueño anormal -véase la influencia de Charcot y sus concepciones a la hora de categorizar un fenómeno: (sueño anormal = proceso patológico = histeria) - en el que se tiene cierta aptitud para ejecutar algunas funciones de la vida de relación externa, como la de levantarse, hablar, andar, sin que al despertarse pueda el sujeto acordarse de ello, es decir, de lo ocurrido.

Evidentemente, para llegar a ello se impone como condición sine qua non un grado de hipnosis muy profundo, que equivale al máximo de sugestión y del mejor efecto deseado, durante el cual el sujeto ejecuta órdenes y acciones (con los ojos abiertos o cerrados) impuestas por el operador y se magnifica el nivel de comunicación entre operador e hipnotizado. Godín considera este fenómeno como una forma muy acabada de sugestión.

 

Expresadas ya en niveles más o menos asequibles, cabría preguntarse entonces:

 

  1. ¿Es cierto que esto ocurre?
  2. Y si ocurre ¿por qué negarlo?
  3. ¿Qué nivel de consistencia puede tenerse para afirmar su existencia?

Tres preguntas que de forma inexorable nos obligan a expresar una posición ante esta problemática. Trataremos de responderlas para aclarar nuestra opinión al respecto y puedan tener lugar las reflexiones de interpretación de este hecho.

 

Respuesta Nº 1

 

Si, es cierto que ocurre, y constituye un momento deseado por todos en la hipnosis, poder demostrar que un sujeto es insensi­ble, que se queda petrificado, rígido, que se mueve a designio del experimentador, que es capaz de cargar un objeto pesado y dejarse coser los labios, uniendo los superiores e inferiores, sin dolor alguno, sólo por efecto de la sugestión. Ésta es innegable.

 

Respuesta Nº 2

 

Se negó en su tiempo y todavía se niega, a causa del encasillamiento rígido con los procesos patológicos (histeria) creado por Charcot, de donde se derivó una conducta prejuiciada hacia este último, de modo que Bernheim no pudo adentrarse en los fundamentos teóricos en la Escuela de París, por más que los desdeñó, al concebir como irreales aquellos fenómenos total­mente perceptibles.

 

Para nosotros hay un asunto claro: la condición de escuelas enfrentadas las llevó a ser partícipes de un antagonismo estéril, puesto que se empecinaron en hacer valer la posición de cada una de las escuelas por encima de la otra; determinación muy dañina, porque jamás hubo canales de comunicación para comparar los plantea­mientos teóricos de cada movimiento y analizar los aspectos complementarios que, a mí juicio, existían entonces y existen ahora (9). Este enfrentamiento, como se verá más adelante, fue una de las causas fundamentales del debilitamiento de la hipnosis como sistema terapéutico y de su caída en desuso.

 

Si para Bernheim la sugestión era un proceso psicológico con valor terapéutico, para Charcot tenía también un carácter similar, pues fue el primero en destacar que el fenómeno psicológico podía ser utilizado para el tratamiento de una enfermedad. Aquí es obvia la convergencia, tal vez no explícita, pero si común entre presuntos antagonistas. De ahí que hayan elementos válidos en ambas teorías, que conducen a un mismo objetivo. El esquema número 1 nos permite comprenderlo mejor.

 

Todavía en la actualidad algunos niegan ciertos aspectos teóricos enunciados por Charcot, entre ellos los partidarios de la Nueva Hipnosis (Fundamentos que parten de la teoría desarrollada por Erickson). Veamos, por ejemplo, lo planteado por Godín (4): " Los practicantes de la hipnosis tradicional se interesan mucho por los estados de sonambulismo y los defensores de la Nueva Hipnosis quieren ignorar el fenómeno y, de hecho, no los encuentran (podemos observar si el sujeto lo cree)."

 

Recientemente Weitzenhoffer pensó que los estados de sonambulismo podrían tener otra naturaleza que no fuera los estados de hipnosis común, y expresó (9):

 

Personalmente no pienso que los estados de sonambulismo representan el estado incluso de la hipnosis, pero se trata, a decir verdad, de una forma acabada de sugestión. Los estados de sonambulismo -en mi opinión- sólo aparecen en ciertos contextos y en particular ellos llegan en el marco de una espera particular, lo que dicho de otro modo, es el resultado de ciertas actitudes de autoprogramación.

 

Advierta cómo quizás, con sutiles diferencias, estos teóricos siguen reconociendo que el sonambulismo es:

 

  1. Un estado que podía o puede tener una naturaleza diferente de la hipnosis.
  2. Una forma acabada de sugestión.
  3. El resultado de ciertas actitudes de autoprogramación.

De lo antes expuesto se desprende que:

 

No siempre la hipnosis implica sonambulismo y no siempre este último es la manifestación de un proceso de alteración de la conciencia; más aún, que la hipnosis no constituye un estado de conciencia alterada.

 

Es un fenómeno especial ligado a la sugestión, sin el cual no puede manifestarse.

Se requieren ciertas actitudes para la hipnosis y mucho más para el sonambulismo. El sujeto se autocondiciona o se autoprograma, pero a un nivel actitudinal.

 

La hipnosis representa una actitud especial.


Revista Electrónica de PortalesMedicos.com. ISSN 1886-8924

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