Hipnosis terapeutica. Teoria, metodos y tecnicas aplicadas. Novena parte
Autor: Dr. Alberto Ochoa Govin | Publicado:  9/10/2009 | Psicologia , Hipnosis terapeutica. Teoria, metodos y tecnicas. | |
Hipnosis terapeutica. Teoria, metodos y tecnicas aplicadas. Novena parte.7

Se debe realizar también la prueba de pinchar el brazo y después se restablece la sensibilidad tal como se explicó para la variante anterior.

 

Con esta técnica hemos encontrado sujetos que han extendido la insensibilidad hasta el hombro izquierdo, a pesar de no habérsele sugerido.

 

A continuación presentamos algunas recomendaciones que no deben olvidarse ni dejarse de llevar a cabo bajo ninguna circunstancia:

 

  1. La aguja, alfiler u otro objeto punzante que se vaya a utilizar debe estar esterilizado.
  2. Evite crear traumatismos en la piel del sujeto atravesándola con el objeto puntiagudo cuando no sea necesario hacerlo. Si se atraviesa la piel, aplique siempre algún desinfectante.
  3. Nunca despierte al sujeto sin eliminar antes la pérdida de sensibilidad y mucho menos despertarlo con la piel atravesada.

 

Una vez que se ha logrado establecer la anestesia en la mano y el antebrazo del sujeto, es posible crear esta misma insensibilidad al dolor en cualquier otra parte del cuerpo, con la firme seguridad de que es igualmente efectiva, aunque si fuera necesario utilizarla para una intervención quirúrgica por intolerancia a los anestésicos, se debe trabajar al paciente en la última etapa (sonambulismo), que es donde existe mayor grado de sugestionabilidad por la fase de inhibición paradojal generalizada que se forma en la corteza cerebral.

 

Este mismo procedimiento se puede aplicar para las zonas faciales cuando se quiere producir analgesia o anestesia con vistas a intervenciones odontológicas. En este grado de profundidad hipnótica es posible realizar trabajos odontológicos sencillos. Cuando éstos sean de larga duración, se debe trabajar con hipnosis sonambúlica (Catalepsia bucal con anestesia de la mucosa).

 

SONAMBULISMO.

 

Este es el paso de más complejidad de la hipnosis, donde llega a su mayor profundidad. En esta fase es posible establecer cualquier fenómeno especial provocado mediante la heterosugestión. No existe recuerdo sobre lo ocurrido en este estado, al despertar, a no ser que se aplique una sugestión posthipnótica.

 

Es posible en la hipnosis sonambúlica crear estados de catalepsia braquial, flaccidez total, cualquier tipo de alucinación, amnesias parciales, aumento de capacidades, disminución o aumento de umbrales sensoriales, anestesias profundas, puente humano, entre otros. Es el paso necesario para realizar cualquier intervención quirúrgica en un paciente.

 

Cuando cualquier especialista realiza una inducción hipnótica, trata siempre de alcanzar este estado en el sujeto. No todas las personas son aptas para llegar a esta fase, a causa de la variación del grado de susceptibilidad hipnótica de las mismas.

 

En la fase de sonambulismo se presenta un fenómeno especial de conciencia, superior al que hemos visto en las etapas anteriores de la hipnosis. En esta fase, la conciencia se reduce considerablemente y existe amnesia posterior más profunda, aunque es posible emplear sugestiones posthipnóticas que hagan al sujeto recordar lo sucedido.

 

SUEÑO SONAMBÚLICO.

 

Antes de explicar cómo profundizar el sueño para inducir el sueño sonambúlico, es necesario hablar de algunas de las características de esta etapa de la hipnosis.

 

En la hipnosis sonambúlica se crea un estado parecido a la fase paradójica del sueño normal.

 

Como ya vimos, el sueño paradójico se caracteriza por movimientos oculares rápidos, erección penil en el 80% de los sujetos masculinos, actividad onírica, flaccidez del tono muscular, aumento de la resistencia eléctrica de la piel y fluctuaciones en los niveles de tensión arterial, pulso, frecuencia respiratoria, volumen de orina y secreción ácida del estómago. La mayoría de estas características se presentan en la hipnosis cuando se sugieren por el hipnotizador, pero sólo en la etapa sonambúlica.

 

En el sueño paradójico se producen la mayoría de los sueños. Numerosos experimentos han demostrado que personas que regularmente dicen que no sueñan, cuando se les despierta en la fase paradójica reconocen que en ese momento estaban soñando. Sin embargo, si se les deja durmiendo, no son capaces de recordar las incidencias de sus sueños; es por eso que por lo regular niegan que sueñan.

 

Sobre la causa de los sueños hay muchas teorías, en las cuales no vamos a incursionar. En el sueño sonambúlico se le puede sugerir al sujeto hipnotizado que sueñe libremente y éste tiende a reproducir varios de los patrones típicos del sueño paradójico (movimientos oculares rápidos y otras características). Estos sueños hipnóticos han sido llamados sueños de fantasía inducidos hipnóticamente y entre éstos y los sueños normales nocturnos existen diferencias en cuatro dimensiones significativas: circunstancias, contenido, fisiología y percepción subjetiva.

 

Los sueños hipnóticos son más breves y presentan más distorsión que los sueños normales. Mientras más susceptible es el sujeto, más tendencia tiene a soñar bajo hipnosis.

 

Para pasar al sueño sonambúlico, lo primero que hay que tener en cuenta es que existe una selectividad auditiva que provoca un bloqueo a todo ruido, conversación o sonido que no sea la voz del hipnotizador.

 

Nos encontramos en una fase de la hipnosis donde hay un estado paradojal de la corteza en el que los estímulos débiles provocan por lo general una reacción fuerte; es decir, debemos cambiar la tonalidad de la voz y dar las sugestiones en voz baja, en forma de susurro y cerca de los receptores auditivos. Todas las sugestiones verbales se limitarán a inducir sueño y para esto se combinan las indicaciones.

 

Está durmiendo tiene mucho sueño... está cansado... muy relajado... muy abandonado... muy agotado... su cuerpo muy pesado...duerma... duerma... cada vez más profundamente... usted tiene mucho sueño... necesita dormir... dormir profundamente... duerma...duerma... tranquila y profundamente... tiene sueño... mucho sueño...

 

Es necesario continuar repitiendo de forma monótona durante un tiempo, hasta comprobar que el sujeto presenta una total flaccidez, que la respiración es fuerte y profunda, y que la cabeza está completamente descolgada.

 

Una vía para profundizar el sueño es la utilización de la respiración sincronizada. Al sujeto se le controla el ritmo respiratorio diciéndole que a partir de ahora inspirará y espirará profundamente a medida que se le ordene que lo haga. Entre una sugestión de aspiración profunda y la siguiente de espiración o viceversa, se deja una breve pausa de uno o dos segundos. Cuando se haya establecido la frecuencia deseada se le indica que continúe solo, haciendo lo mismo. Al cabo de 10 ó 15 minutos de respiración profunda sin sugestión (es decir, sin repetirle al sujeto la frecuencia de inspiración y espiración), sobreviene el estado hipnótico sonambúlico.

 

ABRIR LOS OJOS SIN DESPERTAR.

 

Con este paso se comprueba el grado de profundidad de la hipnosis del sujeto. Cuando se le oriente que abra los ojos, la mirada debe estar fija y los ojos semicerrados.

 

Las indicaciones son las mismas que las del paso anterior cuando se profundizaba en el sueño. Luego se le sugiere: Usted está completamente dormido... muy dormido... cuando yo cuente hasta tres... sus ojos se abrirán... pero continuará dormido... profundamente dormido... usted estará con los ojos abiertos, pero estará completamente dormido... cuando yo cuente hasta tres... abrirá los ojos... pero quedará... completamente dormido... profundamente dormido...

 

Si el sujeto efectivamente está en la fase de sueño hipnótico sonambúlico, no pestañeará y los estímulos externos serán insignificantes para él. A medida que la conducta del sujeto se acerca a ésta, el grado de profundidad de la hipnosis será mayor.

 


Revista Electrónica de PortalesMedicos.com. ISSN 1886-8924

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