Repercusion del apoyo vital avanzado en la atencion al paciente grave prehospitalario
Autor: Dr. Luis Felipe Hernández Hernández | Publicado:  25/11/2010 | Cuidados Intensivos y Cuidados Criticos , Medicina de Urgencias | |
Repercusion del apoyo vital avanzado en la atencion al paciente grave prehospitalario .5

En la ciudad de Seattle (USA) cada año son entrenadas numerosos sectores de la población en la reanimación cardiopulmonar (RCP). (17)

De no ser posible el entrenamiento de grandes grupos de población, pudieran entrenarse determinados colectivos (Ejemplo: Brigadas Sanitarias, obreros en las fábricas, etcétera), y si esto tampoco fuera factible, al menos deberían recibir entrenamiento en la reanimación cardiopulmonar (RCP) los familiares de los pacientes con mayor riesgo de muerte súbita (cardiopatía isquémica, miocardiopatías, síndrome de preexcitación ventricular, etcétera). Está demostrado que la reanimación cardiopulmonar (RCP) prehospitalaria ayuda a disminuir la mortalidad y su aprendizaje no requiere más recursos que los humanos, tiempo y dedicación. (46)

Aún con recursos muy limitados se puede ayudar a disminuir la mortalidad por infarto agudo de miocardio (IAM) a nivel del área de salud, con acciones que deben iniciarse mientras llega el medio de transporte para trasladar el paciente a la unidad hospitalaria más próxima. El comienzo de éstas trasmitirá al paciente seguridad y disminuirán su ansiedad al saberse atendido desde el primer momento. La falta de tecnología no es un obstáculo insuperable para diagnosticar y tratar pacientes y puede suplirse en gran medida con la aplicación del método clínico. Cada caso requiere siempre una valoración individual antes de decidir cualquier tipo de tratamiento o intervención médica.

Accidente Cerebro-Vascular

Hace más de 2,400 años el padre de la medicina, Hipócrates, reconoció y describió el accidente cerebrovascular como el "inicio repentino de parálisis". Hasta hace poco, la medicina moderna ha podido hacer muy poco por esta condición, pero el mundo de la medicina relacionada con los accidentes cerebrovasculares está cambiando y se están desarrollando cada día nuevas y mejores terapias. Hoy día, algunas de las personas que sufren un accidente cerebrovascular pueden salir del mismo sin incapacidad o con muy pocas incapacidades, si reciben tratamiento con prontitud. Los médicos hoy día pueden ofrecer a los pacientes que sufren un accidente cerebrovascular y a sus familias algo que hasta ahora ha sido muy difícil de ofrecer: la esperanza. (47)

En tiempos antiguos el accidente cerebrovascular se conocía como apoplejía*, un término general que los médicos aplicaban a cualquier persona afectada repentinamente por parálisis. Debido a que muchas condiciones pueden conducir a una parálisis repentina, el término apoplejía no indicaba diagnóstico o causa específica. Los médicos sabían muy poco acerca de la causa del accidente cerebrovascular y la única terapia establecida era alimentar y cuidar al paciente hasta que el mismo siguiera su curso. (48)

La primera persona en investigar los signos patológicos de la apoplejía fue Johann Jacob Wepfer. Nacido en Schaffhausen, Suiza, en 1620, Wepfer estudió medicina y fue el primero en identificar los signos "postmortem" de la hemorragia en el cerebro de los pacientes fallecidos de apoplejía. De los estudios de autopsias obtuvo conocimiento sobre las arterias carótidas y vertebrales que suministran sangre al cerebro. Wepfer fue también la primera persona en indicar que la apoplejía, además de ser ocasionada por la hemorragia en el cerebro, podría también ser causada por un bloqueo de una de las arterias principales que suministran sangre al cerebro. Así pues, la apoplejía vino a conocerse como enfermedad cerebrovascular ("cerebro" se refiere a una parte del cerebro; "vascular" se refiere a los vasos sanguíneos y a las arterias). (49)

La ciencia médica confirmaría con el tiempo las hipótesis de Wepfer, pero hasta muy recientemente los médicos podían ofrecer poco en materia de terapia. Durante las dos últimas décadas, los investigadores básicos y clínicos, muchos de ellos patrocinados y financiados en parte por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidente Vasculares (National Institute of Neurological Disorders and Stroke - NINDS), han aprendido mucho acerca del accidente cerebrovascular. Han identificado los principales factores de riesgo de esta condición médica y han formulado técnicas quirúrgicas y tratamientos a base de medicamentos para la prevención del accidente cerebrovascular. Pero quizás el acontecimiento nuevo más interesante en el campo de la investigación del accidente cerebrovascular es la aprobación reciente de un tratamiento a base de medicamentos que puede invertir el curso del accidente cerebrovascular, si se administra en las primeras horas después de aparecer los síntomas. (50)

Estudios con animales han demostrado que la lesión cerebral ocurre dentro de unos minutos después de ocurrir un accidente cerebrovascular y puede hacerse irreversible dentro de un periodo de solo una hora. En los seres humanos, el daño cerebral comienza en el momento en que empieza el accidente cerebrovascular y a menudo continúa por días después de ocurrir el mismo. Los científicos saben ahora que hay una "ventana de oportunidad" muy reducida para tratar la forma más común del accidente cerebrovascular. Debido a éstos y a otros adelantos en el campo de la enfermedad cerebrovascular, los pacientes que sufren estos accidentes cerebrovasculares tienen ahora una probabilidad de sobrevivir y recuperarse. (49-51)

El accidente Cerebrovascular (ACV) es la patología seria más común del sistema central nervioso que ocurre de repente. Aproximadamente 500,000 americanos sufren un accidente Cerebrovascular (ACV), nuevo o recurrente, cada año, y en 1989 más de 145,000 personas murieron de un ACV. Aunque el accidente Cerebrovascular (ACV) puede conducir rápidamente a la muerte, raras veces ocurre dentro de la primera hora, en contraste con el paro cardíaco. Por otra parte, el daño progresivo del cerebro, que puede resultar en incapacidad permanente, puede evolucionar rápidamente. (52)

Traumatismos

El trauma es la principal causa de muerte en la población cubana de menos de 40 años, casi siempre es originado por accidentes de tránsito, de trabajo, actividades deportivas o del hogar, a los que se debe agregar otros tipos de violencia y los intentos de suicidio. Debemos tener en cuenta que por cada víctima fatal se producen al menos tres lesionados graves, los cuales representan el 5% de todas las víctimas; por otro lado, de un 10-15% de los traumatizados pueden presentar lesiones menos graves pero que necesitan de un tratamiento urgente. Con excepción de las lesiones de daño físico masivo, la reversibilidad del paro cardíaco en el paciente lesionado no se puede estimar en la evaluación inicial. La sobrevivencia a largo plazo puede ocurrir en ciertos pacientes con paro respiratorio mediante manejo temprano agresivo de las vías aéreas y del apoyo de la ventilación. (53,54)

La fibrilación ventricular (FV) subyacente se puede tratar con desfibrilación temprana. Si se identifica y se trata con desfibrilación temprana. Si se identifica y se trata pronto, la frecuencia cardiaca severamente disminuida debido a tensión neumotorácica o taponamiento pericárdico, se puede revertir. En casos de paro cardiaco asociado con hemorragia interna no controlada o taponamiento cardíaco, un resultado favorable requiere que la víctima sea transportada rápidamente a una facilidad de emergencia con capacidad operativa inmediata. A pesar de una rápida y efectiva respuesta fuera del hospital y del centro de trauma, los pacientes con paro cardiorrespiratorio pre-hospitalario debido a una hemorragia de múltiples órganos, rara vez sobrevivirán neurológicamente intactos. (31,32)

Los pacientes que sobreviven un paro cardiorrespiratorio pre-hospitalario asociado con trauma generalmente son jóvenes, tienen lesiones penetrantes, han tenido intubación endotraqueal, y han sido transportados rápidamente por los paramédicos hasta una facilidad médica definitiva. Los accidentes representan en los niños 25% de los años de vida con discapacidad y años perdidos de vida saludable, mientras que en el grupo de 15 a 49 años constituyen 15% y un porcentaje igual en edades más avanzadas. Los daños materiales, los gastos médicos y gastos administrativos suponen costos directos debido a los accidentes. A esto se debe añadirse el costo que representa la afectación a la producción futura a causa de los fallecidos. En conjunto se estima que solamente los accidentes de tránsito cuestan a un país no menos de 1% de su Producto Interno Bruto (PIB). (55)

Ahogamiento incompleto

La consecuencia más importante de la sumersión prolongada bajo el agua sin ventilación, es la hipoxemia. La duración de la hipoxia es el factor crítico para determinar la suerte del paciente. Por tanto, los que hacen rescate deben restaurar la ventilación lo más rápidamente posible. Cuando se intenta rescatar a una víctima de Cuasi-ahogo, el rescatador debe llegar hasta ella lo más pronto posible, preferiblemente, con algún método de transporte (bote, balsa, tabla de esquiar o flotador y siempre tendrá presente la seguridad personal. La víctima de ahogo o cuasi-ahogo en paro cardíaco debe recibir sin demora SVCA, incluyendo la intubación. Una víctima de sumersión, aún cuando requiera sólo resucitación mínima y recobre la conciencia en la escena, se debe transferir a un centro médico para su cuidado.



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Revista de Medicina y Ciencias de la Salud, de periodicidad quincenal, dirigida a los profesionales de la Salud de habla hispana. ISSN 1886-8924