La supervivencia de
pacientes con lesiones severas depende de un rápido transporte a un
Centro Médico, si usamos pocos minutos de la “Hora de Oro” para llegar a
la escena del incidente, los pacientes tendrán una mayor índice de
supervivencia de los que su atención fue demorada.
Tanto la diabetes mellitus
insulinodependiente (DMID) como
la no insulinodependiente (DMNID)
son, además de una enfermedad
crónica, un importante e
independiente factor de riesgo
de enfermedad cardiovascular,
con especial expresión clínica
en la esfera vascular cerebral,
coronaria, vascular periférica y
visceral (sobre todo en el área
mesentérica). La afectación
vascular en la aterosclerosis es
la causa principal de muerte
prematura en pacientes con
diabetes de cualquiera de los
dos tipos mencionados,
suponiendo prácticamente el 80%
de todas las muertes y el 75% de
todas las hospitalizaciones de
pacientes diabéticos.
La hipertensión arterial
sistémica es una de las
enfermedades más comunes
entre la población de las
sociedades
industrializadas. Además,
este tipo de patología se
considera
un factor de riesgo de
primer orden de enfermedad
cardiovascular.
La enfermedad arterial
coronaria, el ictus, la
nefropatía y la
insuficiencia cardiaca se
hallan fuerte e íntimamente
relacionados con la presión
arterial de manera
escalonada, independiente y
constante, como se muestra
en metaanálisis de
importantes estudios
prospectivos. En la
actualidad, sabemos que la
presión arterial sistólica
es un factor de riesgo con,
al menos, tanto valor de
predicción como la presión
diastólica.
Además de los
factores de riesgo
cardiovascular más típicos
(hipertensión, diabetes,
hiperlipidemia, tabaquismo),
existen otros menos
mencionados pero que también
deben tenerse en cuenta y
que progresivamente van
cobrando un mayor
protagonismo, como son los
factores psicosociales, la
lipoproteína A, el sexo, la
edad, el estilo de vida,
alteraciones en el manejo y
metabolismo de la
homocisteína, etc.
Se realizó un estudio
transversal, descriptivo, en el año 2005 en el área de Jicotea
perteneciente al consejo popular del policlínico “Juan Martí Pí” del
Municipio de Ranchuelo, provincia de Villa Clara, Cuba. Se estudiaron un
total de 182 pacientes los cuales correspondieron a Hipertensión
Arterial.
La flebitis varicorragia
es una tromboflebitis obliterante del cordón varicoso superficial. La
evolución suele ser benigna, pero las recidivas son frecuentes. Los
síntomas se inician brutalmente, con un dolor a lo largo del cordón
venoso indurado. En la rotura venosa externa, la piel es tan fina que
incluso un mínimo traumatismo puede provocar una hemorragia, y en el
caso de la interna, el volumen de la pantorrilla aumenta
considerablemente, y paralelamente se siente un intenso dolor después de
realizar algún tipo de esfuerzo.
Se trata de paciente
menor de 4 meses de edad, femenina natural y procedente de la localidad,
quien según la madre refiere que posterior a 9 horas de nacida, presentó
cianosis peribucal que ameritó su hospitalización por 11 días fue
valorada por cardiólogo quien indica realizar Ecocardiograma, y en vista
de los hallazgos indica tratamiento con propanolol, luego es referida a
este centro el 2-05-03 y se ingresa.
Las causas más comunes de
falla renal aguda son la sepsis severa y el choque séptico. La
mortalidad reportada en los pacientes con sepsis severa e IRA es hasta
del 70%. La fisiopatología propuesta para la falla renal en la sepsis
grave incluye una combinación de factores como hipotensión sistémica,
vasoconstricción renal, infiltración de células inflamatorias en el
riñón, trombosis intraglomerular y obstrucción intratubular. También hay
que tomar en cuenta el concepto moderno de las secuelas clínicas de la
sepsis, donde se plantea que un desequilibrio entre sustancias pro y
antinflamatorias genera la insuficiencia renal. Los conceptos actuales
de la fisiopatología, diagnóstico y tratamiento temprano han colaborado
a un mejor entendimiento de este síndrome renal en pacientes con sepsis.
Enfermedad inflamatoria
crónica y Sistémica que afecta a las articulaciones. Esta enfermedad
después de la osteoartritis representa una alta incidencia de consulta a
nivel mundial.