Traumatismo encefalocraneano. Manual de consulta. Tercera Parte
Autor: Dr. Alberto Ochoa Govin | Publicado:  10/09/2009 | Traumatismo encefalocraneano. Manual de consulta. , Neurologia , Neurocirugia | |
Traumatismo encefalocraneano. Manual de consulta. Tercera Parte.22

Se ha comprobado que la nimodipina puede mejorar la evolución clínica de los pacientes que sufrieron un traumatismo encefalocraneal (TEC) seguido de una hemorragia subaracnoidea (detectada en tomografía axial computerizada (TAC)), la dosificación más utilizada son 60 miligramos por vía oral o por tubo nasogástrico cada 4 horas; se debe realizar un ajuste de la dosis o si es necesario suspender el tratamiento si aparece una hipotensión importante. Hay que controlar de forma permanente la tensión arterial.

 

La nimodipina es un antagonista del calcio que actúa en particular sobre el sistema nervioso. Bloquea los canales de calcio sensibles a la dihidropiridina (tipo L), previene el vasoespasmo radiológico, causa una disminución de la mortalidad y mejora la evolución clínica según algunos reportes.

 

En caso de insuficiencia hepática, se debe administrar la mitad de la dosis.

 

El tratamiento se debe iniciar en los primeros 4 días tras la hemorragia y se prolonga durante 21 días o hasta que el paciente alcance un buen estado neurológico y se planifique su alta, lo que suceda primero. Otros plantean continuarlo durante el período de máximo riesgo del vasoespasmo, es decir hasta 10 o 14 días luego de la hemorragia subaracnoidea.

 

El nimodipino se considera como un vasodilatador cerebral y cerebroprotector que en su forma comercial Nimotop tiene una presentación de comprimidos recubiertos, en cajas con 20 comprimidos de 30 miligramos.

 

También existe una presentación como solución inyectable en frasco de 10 miligramos/50ml para infusión intravenosa (en algunos países aún no está disponible esta formulación).

 

En cuanto a su composición un frasco de 50 ml de solución para infusión contiene 10 miligramos de nimodipino en 50 ml de disolvente alcohólico. Su dosificación y administración es de la siguiente forma, al inicio del tratamiento 1 miligramo de nimodipino que es igual a 5ml de la infusión por hora durante dos horas (aproximadamente 15 microgramos / kilogramo de peso corporal/ hora). Si se tolera bien, y concretamente no se observa una disminución importante de la tensión arterial, la dosis se aumenta después de 2 horas a 2 miligramos de nimodipino que es igual a 10ml de la infusión (aproximadamente 30 microgramos / kilogramo de peso corporal/ hora). En pacientes donde el peso corporal sea menor de 70 kilogramo o con tensión arterial inestable se debe iniciar el tratamiento con dosis de 0.5 miligramos de nimodipino igual a 2.5 ml de la solución para infusión/ hora.

 

La instilación intracisternal se realiza utilizando 20ml de una solución diluida de nimodipino, en las siguientes concentraciones, 1ml de nimodipino en solución para inyección y 19 ml de solución de Ringer. Esta solución debe utilizarse inmediatamente tras la preparación.

 

La solución para infusión se ha utilizado y está indicada en la profilaxis y tratamiento del deterioro neurológico isquémico producido por vasoespasmo cerebral tras una hemorragia subaracnoidea sobre todo cuando es de origen aneurismático a la dosificación antes mencionada.

 

Los resultados clínicos han sido mejores utilizando el nimodipino en forma de infusión intravenosa que durante la administración por vía oral.

 

Posee un efecto antivasoconstrictor y antiisquémico cerebral. La vasoconstricción producida in vitro por sustancias vasoactivas como la serotonina, prostaglandina e histamina, por la sangre o por productos de degradación sanguínea se puede prevenir o eliminar con nimodipina, posee además propiedades farmacológicas y psicofarmacológicas.

 

Las investigaciones realizadas en pacientes con trastornos agudos de la perfusión cerebral han demostrado que el nimodipino dilata los vasos sanguíneos cerebrales y aumenta el flujo sanguíneo cerebral. En general, el aumento de la perfusión es mayor en las regiones cerebrales lesionadas o hipoperfundidas que en regiones sanas. También disminuye significativamente la lesión neurológica isquémica en pacientes con hemorragia subaracnoidea, así como la mortalidad de estos casos.

 

El nimodipino protege las neuronas y estabiliza su función, estimula el flujo sanguíneo cerebral y aumenta la tolerancia isquémica a través de acciones sobre los receptores neuronales y receptores cerebrovasculares unidos a los canales del calcio. Otras investigaciones han demostrado que esto no conlleva al fenómeno de robo. Clínicamente se demostró que mejora las alteraciones de memoria y concentración en los pacientes con alteración de la función cerebral. Otros síntomas típicos se vieron favorablemente influenciados, como lo demuestra la evaluación de la impresión clínica global, valoración de las alteraciones individuales, observación del comportamiento y pruebas del rendimiento psicométrico.

 

En pacientes que presenten acontecimientos adversos durante la administración del nimodipino si es necesario, se reducirá la dosis o se interrumpirá el tratamiento. Una función hepática alterada puede aumentar la biodisponibilidad del nimodipino debido a una disminución del metabolismo de primer paso y a una reducción del aclaramiento metabólico. Por ello pueden ser más marcadas tanto su acción farmacológica como los acontecimientos adversos por ejemplo la disminución de la tensión arterial. En estos casos se realizará un ajuste adecuado de la dosis, si se considera procedente, en función de mantener valores normales de la presión arterial y en caso necesario, se considerará la suspensión del tratamiento. (100)

 

La administración del Nimotop solución para infusión se realiza en forma de infusión intravenosa continua a través de una catéter central conectado a una bomba de infusión empleando una llave de 3 vías junto con solución de dextrosa al 5%, cloruro de sodio al 0.9%, solución de Ringer lactato, solución de Ringer lactato con magnesio, solución dextrano 40 o AES (poli (0-2-hidroxiethil) almidón al 6% en una relación de aproximadamente 1:4 (Nimotop: co-infusión) también el manitol, la albúmina o la sangre humana son adecuados para la infusión simultánea.

 

Nimotop solución no se añadirá a una bolsa o frasco de infusión ni se mezclará con otros medicamentos. Se continuará la administración durante la anestesia, cirugía o angiografía.

 

La llave de 3 vías se utilizará para conectar el tubo de polietileno de Nimotop con el tubo de la infusión y el catéter central.

 

En cuanto a la duración podemos decir que la terapia intravenosa de uso profiláctico se iniciará al igual que lo planteado con el tratamiento por vía oral en los primeros 4 días tras la hemorragia y se continuará durante el periodo de máximo riesgo de vasoespasmo, es decir hasta 10 o 14 días tras la hemorragia subaracnoidea.


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Revista de Medicina y Ciencias de la Salud, de periodicidad quincenal, dirigida a los profesionales de la Salud de habla hispana. ISSN 1886-8924