Traumatismo encefalocraneano. Manual de consulta. Quinta Parte
Autor: Dr. Alberto Ochoa Govin | Publicado:  10/09/2009 | Traumatismo encefalocraneano. Manual de consulta. , Neurologia , Neurocirugia | |
Traumatismo encefalocraneano. Manual de consulta. Quinta Parte.11

El electroencefalograma es el estudio paraclínico más importante para el diagnóstico.

 

Tratamiento y pronóstico

 

Este tipo de epilepsia se trata igual que las otras formas. En las convulsiones inmediatas y en las tempranas se prefiere la fenitoína intravenosa. Para las crisis iniciales a una dosis de hasta 20 miligramos /Kg, a una velocidad no mayor de 50 miligramos por minuto por la probabilidad de paro cardiaco. La dosis de mantenimiento son de 3 a 5 miligramos//Kg.

 

A pesar de que las benzodiacepinas, como el diazepam, son útiles en la fase aguda, se prefiere no usarlas por su efecto cardiopulmonar y porque al sedar al paciente se puede alterar el examen neurológico.

 

Por otra parte, el tratamiento profiláctico en los pacientes con traumatismo encefalocraneal (TEC) no está justificado, ya que la epilepsia sólo se presenta en el 5 a 10% de ellos.

 

Algunos trabajos han demostrado una disminución de la incidencia de las convulsiones tempranas pero no de las tardías cuando se administra tratamiento profiláctico.

 

Por último, más de la mitad de los pacientes en tratamiento contra la epilepsia tendrán remisión de las crisis al cabo de algunos años, en general tres años. Los datos favorables para que esto suceda son la edad joven, el bajo número de convulsiones, un examen neurológico normal, un electroencefalograma normal y la ausencia de causa específica. Si las convulsiones persisten por más de 5 a 8 años la probabilidad de que remitan o cedan es poca.

 

La cirugía es discutida y muchos plantean que no tiene ningún papel específico en el tratamiento de estos pacientes.

 

11) Retraso mental por atrofia cerebral postraumática.

 

El retraso mental por atrofia cerebral posterior a un traumatismo encefalocraneal (TEC) es más frecuente en niños que sufrieron contusión cerebral severa o por un síndrome de compresión cerebral severa con aumento de la presión intracraneal (PIC), isquemia e hipoxia. También suele verse posterior a un estado convulsivo postraumático prolongado.

 

12) Parkinsonismo postraumático o síndrome parkinsoniano secundario al traumatismo encefalocraneal (TEC).

 

Es discutido por algunos autores, reviste importancia medicolegal, se describe que es más frecuente en ancianos por lesiones traumáticas focales o difusas profundas, aunque puede verse a cualquier edad, en nuestra experiencia personal podemos decir que no respeta edad y que lo he visto en jóvenes posterior a traumatismos encefalocraneales (TEC) severos, con contusiones cerebrales severas asociadas a fracturas craneales sobre todo con irradiación a la base craneal, se caracteriza por temblor en reposo, el cual es el signo cardinal de dicha entidad, desaparece con el movimiento y afecta las extremidades distales de los miembros, en particular las manos.

 

La rigidez con aumento del tono muscular (hipertonía), es otro signo de importancia, no se asocia con hiperreflexia ni con el signo de Babinski lo que la distingue o diferencia de la hipertonía o espasticidad piramidal. En la extremidad superior produce el signo de la rueda dentada, que provoca flexiones pasivas repetidas del antebrazo sobre el brazo, la rigidez extrapiramidal provoca la sensación (al examinar al enfermo) de que en el codo existe un mecanismo de rueda dentada que da lugar a que el movimiento se produzca a saltos entrecortado.

 

Otra manifestación significativa es la hipocinesia que es la lentitud o disminución de los movimientos o impulsos motores, además se dificulta la marcha, la cual es a pequeños pasos, con inseguridad, sin movimientos asociados de los brazos; camina como inclinado hacia delante, la marcha es insegura y cada vez más rápida (el enfermo corre tras su centro de gravedad).

 

Se adopta una actitud parkinsoniana la cual se caracteriza por el predominio de los flexores, el paciente se ve quieto, con la cabeza inclinada y el tronco y las extremidades en flexión, la falta de expresión mímica recibe el nombre de facies de máscara, cara de pomada o facies seborreica. Las posturas mantenidas no se soportan bien, se cambian con frecuencia (acatisia). Los síntomas pueden ser unilaterales o bilaterales, generalmente son asimétricos.

 

Estos pacientes tienen muy poca respuesta o ninguna al tratamiento con antiparkinsonianos a diferencia de la enfermedad de Parkinson primaria que inicialmente tienen generalmente buena respuesta a la levodopa – carbidopa.

 

13) Síndrome extrapiramidal postraumático.

 

Posterior a un traumatismo encefalocraneal (TEC), generalmente severo también pueden surgir varios tipos de movimientos anormales, manifestándose un síndrome extrapiramidal postraumático, caracterizado por manifestaciones hipercinéticas anormales y exageradas, por lesión o alteraciones del sistema extrapiramidal y, en particular, de los núcleos basales de sustancia gris que componen este sistema.

 

El sistema extrapiramidal comprende un grupo de estructuras nerviosas complejas, las cuales están relacionadas con la regulación, integración y control no voluntarios de la actividad muscular.

 

Los movimientos involuntarios por lesiones traumáticas tienen asiento principalmente en las extremidades en su porción distal, sobre todo en los miembros superiores, en las manos, también en la cara y cuello, y con menor frecuencia en el tronco.

 

La extensión y distribución del movimiento es de varios grupos musculares y en ocasiones pueden estar implicadas articulaciones.

 

Suelen ser uniformes, regulares, continuos, desaparecen con el sueño (calma o acalmia onírica) y su intensidad se modifica con los movimientos y con los cambios anímicos y las emociones, pueden acompañarse de distonía y en muchas circunstancias se combinan entre sí.


Revista Electrónica de PortalesMedicos.com. ISSN 1886-8924

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