En todas las comunidades autónomas, los profesionales de enfermería de las distintas instituciones sanitarias, han venido realizando actividades relacionadas con las úlceras por presión (UPP), desde la elaboración, aplicación y evaluación de los procedimientos correspondientes a prevención y tratamiento, hasta la monitorización de pacientes afectados, pero, a veces lo pasamos desapercibido en nuestras urgencias hospitalarias. Establecer mecanismos de actuación con aquellos grupos de riesgo mejora su evolución en su proceso y calidad de vida. Bien sabemos que, unas de las patologías más frecuentes que llegan a nuestro servicio de urgencias de traumatología son las fracturas de caderas. Generalmente situamos estas patologías a mujeres mayores de 65 años con signos pluripatológicos, es por tanto, un severo grupo de riesgo. Incidir sobre ellos desde primera hora hacen evitar futuras úlceras por presión (UPP), y lo que mayor instancia que nos competa, es la EPS (educación para la salud), es decir, educamos al paciente.
En todas las comunidades autónomas, los profesionales de Enfermería de las diferentes instituciones sanitarias, han venido realizando actividades relacionadas con las úlceras por presión (UPP), desde la elaboración, aplicación y evaluación de los procedimientos correspondientes a prevención y tratamiento, hasta la monitorización de pacientes afectados, pero, ¿está en consonancia la asistencia sanitaria que ofrecemos con la demanda de la población? Marcar un punto y aparte en la elaboración del papel de Enfermería acorde con el tiempo que vivimos es tarea fundamental en una buena asistencia. Conocer aquellos aspectos precisos de las úlceras por presión (UPP) mejora la asistencia que prestamos disminuyendo los índices de demanda. Recuerde: “La mejor forma de tratar una enfermedad es evitando se produzca”.
Los testigos de Jehová buscan rápidamente atención medica cuando la necesitan y éste debe ser informado con detalle sobre el diagnostico, el pronóstico y el tratamiento que se recomienda para que pueda decidir con pleno conocimiento de causa el tipo de atención asistencial que se le va a ofrecer, quedando en virtud del propio paciente la decisión de llevarla a cabo. Así como los padres tienen el derecho natural y legal de tomar tales decisiones por sus hijos, todo paciente mayor de edad con capacidad de juicio puede aprobar los procedimientos que “se le ofrecen”, pero cuando nos referimos al procedimiento de transfusión sanguínea el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas sigue actualmente indexada a las practicas inapropiadas, tales como el uso de paquete globular como expansor de volumen, el empleo de plasma fresco para mejorar hipoalbuminemia, transfundir paquete globular para mejorar las condiciones generales del enfermo, la indicación de concentrados plaquetarios como profilaxis en pacientes con purpura trombocitopenica inmune sin evidencia de sangrado activo, etc. Esto sin nombrar, los riesgos de toda trasfusión (reacciones inmediatas, tardías, infecciones, etc.)
Los trasplantes plantean múltiples cuestiones sobre el significado de la muerte, la constitución de la identidad humana, las fronteras entre los individuos y entre las especies, las diferencias entre naturaleza y cultura, el tipo de ciencia biológica y médica que nuestra sociedad desarrolla. Desde que en 1959 Mollaret y Goulom describen los primeros pacientes con muerte cerebral, inicialmente fue el propio desarrollo de las Unidades de Cuidados Intensivos y la utilización de medios de soporte circulatorio y respiratorio, lo que permitió mantener adecuadamente a los pacientes con muerte cerebral e impulsar de forma espectacular los trasplantes en las últimas décadas.
Toda emergencia hospitalaria requiere en los profesionales de una destreza y familiarización con los medios denominado IN EXTREMIS. No solo basta con conocer la técnica, ni tan siquiera con conocer perfectamente los pasos para inducir a la hipotermia a un paciente sino que toda actuación enfermera se basa en la VALORACIÓN.
Durante toda la vida, un individuo está marcado por una numeración que lo identifica. Por ejemplo: el DNI. En lo referente al proceso asistencial hospitalario, el paciente se le asigna una numeración que adquiere una vital importancia ya que se que requiere de tales dígitos para asistir al paciente en futuras demandas. En muchas ocasiones dicha numeración se duplica e incluso se multiplica por la incorrecta recogida de datos iniciales en su apertura, originando duplicidad documental. Cuando nos referimos a la “incorrecta recogida de datos”, pueden establecerse diferentes modalidades de sesgos tales como en la comunicación determinado por el factor stress e impaciencia de los usuarios de querer ser atendido con la mayor ligereza posible.
Dentro de la orden de dispensación y por tanto dentro del marco legal (en vías de aceptación) los profesionales de enfermería de un servicio de urgencias continuamente estamos administrando fármaco i.v/s.c/v.o sin tener previamente la autorización del médico. No por ello estamos infringiendo la ley, sino que, la circunstancia lo requiere dado unas emergencias y/o urgencias con prioridad 2, debemos y realizamos la estabilidad hemodinámicamente del propio paciente salvaguardando su integridad física y psíquica. Hemos de reconocer que la administración de un fármaco no solo conlleva a conocer sus indicaciones, sino mas bien hay que tener en cuenta su mecanismo de acción, sus posibles efectos farmacológicos, interacciones, dosificaciones, efectos secundarios y efectos adversos que sin duda debemos de responder ante cualquier reacción no esperada.
La Comisión Europea es consciente de la importancia de las repercusiones sociales y sanitarias relacionadas con la Enfermedad de Alzheimer, por ello apoyó y participo en la conferencia, organizada por la presidencia francesa del consejo, titulada “la lucha contra la enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades afines” que tuvo lugar en París el 30 y 31 de octubre de 2008 donde opto por concluir que, en el año 2020 habrá en el planeta unos 1000 millones de personas mayores de 60 años y parece claro que, a medida que la población envejezca, la incidencia de la enfermedad de Alzheimer (y otras demencias) aumentara proporcionalmente.
La misión de asistir, controlar, supervisar y evaluar en un acto de instrumentación quirúrgica en una situación de emergencias, repercute en el proceso de atención del paciente. Toda emergencia se caracteriza por el desconocimiento de lo que nos vamos a encontrar, pero la clave del éxito incide en el conocimiento de la metodología de actuación.