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REHABILITACIÓN: PLAN DE LA ESPECIALIDAD (1)
REHABILITACIÓN
1. DENOMINACIÓN OFICIAL (R. DTO. 127184) DE LA ESPECIALIDAD DE
REHABILITACIÓN Y REQUISITOS
Rehabilitación.
Duración: 4 años. Licenciatura previa: Medicina.
2. INTRODUCCIÓN
La especialidad médica de Rehabilitación modifica el modelo clásico
tradicional de la Medicina, a un modelo específico bajo el esquema
de la OMS de deficiencia, incapacidad y minusvalía.
La especialidad tiene una filosofía propia, unos objetivos
específicos, una metodología y tecnología propias, y un método de
acción.
3. DEFINICIÓN Y CAMPO DE ACCIÓN
La Rehabilitación como especialidad médica es: el diagnóstico,
evaluación, prevención y tratamiento de la incapacidad encaminados a
facilitar, mantener o devolver el mayor grado de capacidad funcional
e independencia posibles". Tal como definió la OMS (2.' Informe del
Comité de Expertos, Ginebra, 1968), la Rehabilitación es el conjunto
de medidas sociales, educativas y profesionales destinadas a
restituir al paciente minusválido la mayor capacidad e independencia
posibles. El Comité de Expertos de la OMS, en la Serie de Informes
Técnicos 688, de 1981, sobre incapacidad, prevención y
rehabilitación, coincidió en las siguientes definiciones:
A) La Rehabilitación incluye todas las medidas destinadas a reducir
el impacto de las condiciones de incapacidad y minusvalía y a no
hacer posible que las personas incapacitadas y minusválidas alcancen
la integración social.
B) El objetivo de la Rehabilitación no es sólo el entrenar a
personas incapacitadas y minusválidas a adaptarse a su entorno, sino
también el intervenir en su entorno inmediato y en la sociedad para
facilitar su integración social.
C) Las personas incapacitadas y minusválidas, sus familias y las
comunidades en las que viven, deben participar en la planificación y
puesta en marcha de servicios relacionados con la Rehabilitación.
La Rehabilitación es una especialidad que tiene por papel coordinar
y asegurar la puesta en marcha y aplicación de todas las medidas
encaminadas a prevenir o a reducir al mínimo inevitable las
consecuencias funcionales, físicas, psíquicas, sociales y económicas
de las deficiencias o de las incapacidades. Ello comporta la puesta
en marcha metódica de las acciones necesarias para la realización de
estos objetivos desde el comienzo de la afección hasta la
reinserción del paciente en su medio ambiente y en la sociedad. Las
actividades rehabilitadoras deben desarrollarse según una relación y
un orden determinado, así como en un espíritu de cooperación mutua.
Las personas y los medios deben, por tanto, estar coordinados para
alcanzar un fin común.
El médico especialista en Rehabilitación, a propósito del trabajo en
equipo, es el más indicado para tener la responsabilidad de esa
coordinación y dirigir el conjunto del proceso, y esto conlleva la
responsabilidad de que la persona que tenga una deficiencia o una
incapacidad encuentre reunidas las competencias para todos los
problemas que le conciernen. En ausencia de un coordinador
responsable de esta competencia, no es imaginable cómo este proceso
podría llevarse a término eficazmente, evitando medidas repetitivas
o contradictorias. Sólo el desconocimiento de los principios de la
Rehabilitación puede sugerir modelos de actuación arcaicos, o de
zonas no desarrolladas no contrastadas, no económicos y, sobre todo
y cuando menos, poco eficaces para el sujeto afecto de una
deficiencia o de una incapacidad. Debido a que el proceso de
rehabilitación se desarrolla a continuación de diferentes
evaluaciones de las aptitudes, es el médico especialista en
Rehabilitación el que aborda la fase de orientación global: él reúne
los informes, las clasificaciones, el estudio de las consecuencias
del estado del paciente, los pone en relación con sus incapacidades
eventuales, organiza una discusión en equipo para llegar a
conclusiones que conciernen el estado clínico, las situaciones
desocializantes, las capacidades subsistentes, las perspectivas y,
también, los derechos tanto del paciente como de los informes; el
análisis de estos problemas será la base de su solución; es decir,
la realización de las diferentes medidas coordinadas de
rehabilitación.
La evaluación de las capacidades debe proseguirse en el curso de las
fases de la rehabilitación y, también, en el curso de la
reinserción, mediante balances periódicos. La Rehabilitación es una
disciplina exigente, cuya filosofía intrínseca, ciencia básica que
destaca de numerosas ramas de la Medicina, tiene una aproximación
necesariamente global al paciente y unas técnicas que pueden
prestarse a la improvisación. El especialista en Rehabilitación será
el encargado de llevar a cabo los actos médicos, diagnósticos y
terapéuticos propios de su especialidad. Será también el encargado
de calificar el tipo de incapacidad e intensidad de la misma y, en
consecuencia, establecer, dirigir, coordinar y controlar el programa
rehabilitador correspondiente, modificándolo y adaptándolo de
acuerdo con el momento evolutivo. También desestimar la conveniencia
del mismo cuando la situación del paciente no permita abrigar
esperanzas razonables de recuperación e integración. Finalmente,
considerar el momento límite de las posibilidades rehabilitadoras,
tanto por haberse alcanzado los objetivos previstos como por haberse
estabilizado la situación del paciente.
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