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UROLOGÍA: PLAN DE LA ESPECIALIDAD (1)
UROLOGÍA
1. DENOMINACIÓN OFICIAL DE LA ESPECIALIDAD DE UROLOGÍA Y REQUISITOS
(R. DTO. 127184)
Urología.
Duración: 5 años.
Licenciatura previa: Medicina.
2. INTRODUCCIÓN. ORIGEN Y DESARROLLO DE LA
UROLOGÍA.
El nacimiento de la Urología como saber y quehacer individualizados
científica y profesionalmente, tiene lugar en la segunda mitad del
siglo XIX. Presiden esta individualización tres factores
fundamentales: el cistoscopio, la litotricia y la necesidad
asistencias de crear unidades monográficas en el amplio campo de la
Cirugía General.
El cistoscopio queda técnicamente a punto para su divulgación como
elemento diagnóstico e incluso operativo justo a finales del siglo
XIX. Antonin Jean Desormeux, cirujano de París, presentó a la
Academia de Medicina en 1853 un aparato con el que no sólo podía
verse el interior de la cavidad vesical, sino practicarse
uretrotomías y extirpaciones de papilomas uretrales. Max Nitze,
urólogo berlinés, completa el esfuerzo incorporando la lámpara
incandescente y una óptica de campo de visión más amplio, que
permite el uso confiado de este aparato, que se hace aún más
operativo cuando antes de finalizar la centuria, en 1897, Joaquín
Albarrán introduce un artificio que permite el cateterismo ureteral.
La litotricia había permanecido hasta el siglo XIX en manos de
litotomistas, no necesariamente médicos, pero a finales de siglo los
profesores de Cirugía de dos hospitales de especial renombre
mundial, el Hospital Necker, de París, y el St. Peter Hospital for
Stone, de Londres, crean servicios independientes para el
tratamiento de esta afección, la litiasis vesical,
extraordinariamente frecuente en la época, más aún desde que la
incorporación de la radiología (1897) permite el reconocimiento de
los cálculos sin maniobras invasivas.
El nombre de la Urología aparece por primera vez referido a un
quehacer médico-quirúrgico individualizado, en 1896, cuando se funda
la Asociación Francesa, que ya se denomina de Urología. La
Asociación Española se fundó en 1911, pero desde 1896, y
oficialmente desde 1902, la asignatura de "Enfermedades de las vías
urinarias" ha sido enseñada de manera independiente en la
Universidad española.
El desarrollo de la Urología durante el siglo XX ha sido
extraordinario. Del cistoscopio explorador se ha pasado
inmediatamente al endoscopio como elemento de trabajo quirúrgico,
especialmente en la patología de los tumores vesicales y de
próstata. Posteriormente, las técnicas endoscópicas se han aplicado
a nivel renal y ureteral, y el equipamiento urológico ha servido
para el desarrollo de la cirugía Iaparoscópica, que hoy día se
practica también en otras patologías urológicas.
El advenimiento de la Orografía intravenosa facilitó el
reconocimiento de numerosas patologías renales y vesicales hasta
entonces sólo sospechadas. La carga asistencial urológica creció de
manera desmesurada y progresa en la actualidad con las nuevas
aplicaciones de técnicas de imagen más modernas, y en especial de la
ecografía. La alta incidencia de la patología prostática constituye
otro motivo por el que la demanda asistencias urológica ha alcanzado
límites inesperados por las administraciones sanitarias. A finales
de siglo, la Urología, como especialidad médico-quirúrgica, se
reafirma en el panorama asistencias como una de las especialidades
de mayor contenido. Su compromiso asistencias se extiende en la
actualidad española desde el trasplante renal hasta la patología
genital de la infancia, pasando por todos aquellos compromisos
específicos, que se mencionan de manera particularizada en este
programa.
3. DEFINICIÓN DE LA ESPECIALIDAD Y CAMPO DE
ACCIÓN
La Urología es una especialidad médico-quirúrgica que se ocupa del
estudio, diagnóstico y tratamiento de las afecciones médicas y
quirúrgicas del aparato urinario y retroperitoneo, en ambos sexos, y
del aparato genital masculino, sin límite de edad, motivadas por
padecimientos congénitos traumáticos, sépticos, metabólicos,
obstructivos y oncológicos.
Como tal especialidad la Urología tiene su propedéutica, semiología,
nosología y procedimientos específicos diagnósticos y terapéuticos,
quirúrgicos, endoscópicos y por medios físicos. Para una proyección
integral de la asistencia urológica, su contenido ha sido ordenado
en capítulos específicos, cuyo enunciado es el siguiente: Andrología,
Urolitiasis, Endourología, Oncología, Urodinamia, Urología
Pediátrica, Trasplante Renal y Urología General, que estudia el
resto de las entidades nosológicas no incluidas en las anteriores
áreas Para atender a estas variadas patologías, la Urología tiene
procedimientos diagnósticos que le son comunes a otras muchas
especialidades y otros que le son específicos, y cuya realización
conlleva compromisos de aprendizaje y dedicación no inferiores a los
relacionados con los procedimientos terapéuticos:
a) Procedimientos diagnósticos específicos:
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Calibración uretral y sondaje vesical.
-
Endoscopia uretral, vesical, ureteral y piélica.
-
Punción de cavidades y biopsias de órganos.
-
Radiología uretral, vesical, ureteral y renal establecida sobre
cateterismos vesical o uretral.
-
Urodinámica del tracto urinario inferior y superior.
-
Sonográficos, con especial mención de la ecografía transrectal
prostática.
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